Con el firme objetivo de suavizar la resistencia de los productores del campo ante el inminente tratado comercial con el Mercosur, la Unión Europea (UE) ha presentado una propuesta para liberar de forma anticipada fondos que ascienden a los 45.000 millones de euros. Este anuncio surge en un momento determinante, justo antes de una votación decisiva programada para la próxima semana, la cual podría formalizar un proceso de negociación que se ha extendido por más de 25 años y que daría paso a la zona de libre comercio más extensa del planeta.
La Comisión Europea (CE) ha manifestado su intención de ajustar el proyecto presupuestario diseñado para el periodo 2028-2034, una medida que responde directamente a las críticas de diversas organizaciones agrarias. Con esta maniobra, se pretende que los productores cuenten con un acceso temprano a los recursos económicos, intentando disipar los temores sobre el impacto del pacto que involucra a los 27 países del bloque europeo y a las naciones sudamericanas: Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. La principal preocupación radica en la posible competencia desigual frente a los productos agropecuarios sudamericanos, que entrarían al mercado con precios más reducidos, amenazando la rentabilidad de las granjas europeas.
Recientemente, las calles de Bruselas fueron el escenario de masivas movilizaciones donde miles de manifestantes expresaron su rechazo tanto al acuerdo comercial como a las reformas al sistema de subsidios que, según denuncian, implicarían menos recursos para el agro. En respuesta a este clima de tensión, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, envió una misiva detallando que estas modificaciones permitirán
“proporcionar a los agricultores y a las comunidades rurales un nivel de apoyo sin precedentes”
.
Reacciones en Italia y bloques de apoyo
La noticia generó un impacto inmediato en Italia. Su primera ministra, Giorgia Meloni, manifestó su satisfacción por la
“decisión de la Comisión Europea de modificar, a petición de Italia, el nuevo marco financiero plurianual propuesto para poner a disposición de la Política Agrícola Común 45.000 millones de euros adicionales tan pronto como en 2028”
. Por su parte, el ministro de Agricultura italiano, Francesco Lollobrigida, resaltó que la nueva dirección de la UE apunta a un incremento en el gasto para el sector, en lugar de los recortes que se vaticinaban originalmente.
Gracias a este compromiso financiero, se prevé que Italia brinde su respaldo al tratado en la votación de este viernes. Este giro es determinante, ya que Italia, junto con Francia, había actuado como un bloque de contención el pasado diciembre, exigiendo salvaguardas estrictas para proteger a los productores locales ante la importación masiva de carne, azúcar y otros derivados provenientes del Cono Sur.
Mientras tanto, naciones como Alemania y España mantienen su firme apoyo al Ejecutivo comunitario, buscando alcanzar la mayoría cualificada necesaria. Esto implica que al menos 15 Estados miembros, que sumen el 65% de la población de la UE, voten a favor. Para Berlín y Madrid, el pacto representa un impulso estratégico para sus industrias, facilitando la venta de maquinaria, vehículos, vinos y licores en Sudamérica. Por el contrario, el Mercosur ganaría un acceso privilegiado para exportar soja, miel, arroz, azúcar y carne al Viejo Continente.

A pesar de los incentivos, la división interna persiste en Europa. Polonia y Hungría mantienen un rechazo categórico al acuerdo, mientras que Francia continúa observando el pacto con profunda desconfianza. Ante este escenario, se ha convocado a una sesión extraordinaria de los 27 ministros de Agricultura en Bruselas para este miércoles. En dicha reunión, los responsables de Comercio, Salud y Agricultura brindarán detalles sobre el financiamiento futuro y un fondo de crisis de 6.300 millones de euros contemplado en el presupuesto comunitario. Adicionalmente, se prevé una revisión exhaustiva de los controles de importación y las normativas sobre residuos de pesticidas para garantizar el cumplimiento de los estándares europeos.
Fuente: Infobae