El jefe de Estado de Colombia, Gustavo Petro, ha intensificado su confrontación diplomática con Estados Unidos al cuestionar de manera frontal el régimen de sanciones aplicado por el país norteamericano. En un escenario de creciente tensión, el mandatario ha optado por defender la soberanía de su nación frente a lo que considera presiones externas desmedidas.
Esta determinación del presidente surge en un contexto donde Petro ha convocado a la ciudadanía a diversas movilizaciones nacionales. Lo anterior responde a las recientes posturas de Donald Trump, quien ha dejado abierta la posibilidad de una intervención militar en territorio andino. Con estas acciones, el Ejecutivo busca consolidar un bloque de respaldo interno que priorice el principio de la autodeterminación.
A través de su perfil oficial en la red social X, el líder colombiano profundizó en sus reflexiones sobre la identidad nacional y la libertad. Petro aseguró que el pueblo de su país es intrínsecamente amante de la autonomía, vinculando este sentimiento con el llamado a las calles. En sus palabras:
“Somos muy, pero muy libres, y amamos tanto la libertad que hasta nos matamos solo por venganza o por orgullo. Suicidas quizá como pueblo, pero libres a rabiar”.

La raíz de esta nueva fricción se encuentra en la reciente decisión del Departamento de Justicia de Estados Unidos de realizar ajustes en los cargos judiciales contra Nicolás Maduro. En dicha modificación, se suprimieron referencias al cartel de los Soles y se omitieron detalles vinculados a redes de narcotráfico. Ante este cambio, Gustavo Petro lanzó una interrogante pública:
“Y si esto es así, ¿por qué me tienen en la lista Ofac a mí y a mi familia?, ¿no que era el testaferro de Maduro en los negocios del narco?”.
Para el mandatario, su permanencia y la de su círculo cercano en la denominada Lista Clinton representa una herramienta de coacción política. Según su análisis, este mecanismo fue utilizado con el objetivo de que su administración se plegara a las directrices del entonces presidente Donald Trump.
Con un discurso enfático, el presidente colombiano rechazó cualquier tipo de subordinación internacional:
“Me tienen en la lista Ofac para que obedezca al presidente Trump, pero en Colombia no hay reyes, ni virreyes, ni somos colonia de nadie, ni aceptamos reyes que nos manden a callar; opinar es libertad, silencio es esclavitud, decía el rubio estadounidense y anarquista —no sé si lo sabía—, gran poeta Walt Whitman”.
En su mensaje, Petro también incluyó matices intelectuales al rememorar sus lecturas del poeta Walt Whitman durante su época de reclusión. Según el presidente, esas obras representan odas a la emancipación individual, comparándolas con las teorías de fuga del filósofo Gilles Deleuze. Asimismo, describió a los colombianos como individuos audaces y con una capacidad única de improvisación cultural.
Respuesta estratégica frente a las advertencias de Trump
Ante las advertencias emitidas por el entorno de Donald Trump, Gustavo Petro defendió los logros de su gestión en materia de seguridad. El presidente resaltó que durante su mandato se ha registrado la mayor incautación de clorhidrato de cocaína en la historia de Colombia, además de la implementación de estrategias para la sustitución de cultivos ilícitos y la recuperación territorial de zonas críticas.

Sobre las operaciones militares, el mandatario fue enfático al detallar acciones en el departamento del Cauca:
“Bajo mis órdenes se tomó el Plateado, Cauca, el Wall Street de la cocaína que gobiernos anteriores dejaron crecer. He ordenado bombardeos respetando todas las normas del derecho humanitario y con la baja y captura de mandos de primer orden de los grupos armados subordinados al narcotráfico. Ellos, en su táctica reclutan menores de edad para que no se bombardée a sus cabecillas.”

Finalmente, el presidente recordó los orígenes democráticos de su movimiento político. Destacó que el M19 obtuvo un triunfo histórico en la Asamblea Nacional Constituyente a principios de la década de los 90. Petro subrayó que ese proceso fue fundamental para la creación de la Constitución de 1991, orientada a establecer un Estado social de derecho y garantizar derechos universales para toda la población colombiana.
Fuente: Infobae