La masiva estructura conocida como la cúpula de hielo Prudhoe Dome, situada en la región noroeste de Groenlandia, se desvaneció por completo hace aproximadamente 7.000 años. De acuerdo con una investigación reciente difundida en la prestigiosa revista Nature Geoscience, este gigantesco domo, cuyo espesor superaba los 500 metros, experimentó un proceso de fusión total durante un intervalo cálido del periodo Holoceno.
Este descubrimiento científico pone de manifiesto que el territorio de Groenlandia posee la capacidad de perder inmensas capas de hielo cuando se producen incrementos en la temperatura global. El equipo responsable de este hallazgo fue encabezado por el investigador Caleb Walcott-George, en colaboración con expertos de la Universidad de Búfalo, la Universidad de Kentucky y diversas instituciones académicas de Estados Unidos y Dinamarca.

Los datos recabados indican que las temperaturas estivales registradas en la época en que el Prudhoe Dome se fundió eran entre 3 y 5 grados Celsius superiores a las de la actualidad. Este margen de calentamiento resulta alarmante para la comunidad científica, ya que coincide con las proyecciones que los modelos climáticos establecen para dicha zona de Groenlandia de cara al año 2100.
La desaparición integral del Prudhoe Dome en el pasado genera serias interrogantes sobre la estabilidad de la masa de hielo groenlandesa frente al actual calentamiento global. Esta situación provoca una profunda inquietud entre los especialistas que estudian el incremento del nivel del mar, debido a que todavía no se ha determinado con exactitud cuánto tiempo requeriría el domo para derretirse bajo las condiciones actuales.
Evidencias ocultas bajo la superficie

Por largo tiempo, los científicos han intentado descifrar el comportamiento de la capa de hielo de Groenlandia durante las eras de mayor calor. Sin embargo, las pruebas sobre la historia del Prudhoe Dome se mantenían ocultas debajo de las capas de hielo moderno, lo que representaba un desafío logístico y científico.
Hasta hace poco, la evolución de este domo era un enigma, dado que los registros sedimentarios eran inaccesibles. La falta de evidencia directa impedía conocer con precisión hasta qué punto se había reducido la masa de hielo en comparación con sus dimensiones contemporáneas.

Con el fin de resolver este misterio, el grupo de investigadores decidió perforar más de 500 metros de profundidad para recuperar y analizar sedimentos antiguos. El propósito central fue reconstruir la cronología de deshielo y recongelación a través de técnicas avanzadas que permiten identificar la última ocasión en que dichos sedimentos estuvieron expuestos a la radiación solar.
Resultados de la perforación profunda

Durante las labores de campo, los expertos lograron perforar exactamente 509,4 metros en el núcleo del Prudhoe Dome, extrayendo una muestra compuesta por una columna de 3 metros de sedimentos y 4,4 metros de lecho rocoso.
“Recolectamos 3,0 metros de sedimento sobre 4,4 metros de roca en un alto topográfico bajo 509,4 metros de hielo en el centro del Prudhoe Dome”, detallaron los autores del estudio.
Mediante el análisis de luminiscencia, se pudo establecer que la última vez que esta área estuvo completamente desprovista de hielo fue hace 7.100 años.

Complementariamente, el equipo realizó mediciones de isótopos de oxígeno en el hielo que resguarda los sedimentos. Los resultados confirmaron la ausencia de hielo perteneciente al último periodo glacial, lo que ratifica que ocurrió un deshielo absoluto antes de que se formara la capa de hielo que observamos hoy.
El procesamiento estadístico de las muestras reveló una mezcla de granos minerales blanqueados y otros con señales de antigüedad, lo cual es característico de etapas sin presencia de hielo seguidas por nuevos procesos de recongelación. Tanto los modelos como los registros isotópicos concuerdan en que el Prudhoe Dome desapareció durante el Holoceno temprano y medio, época en la que el calor del verano superaba el actual por hasta 5 grados.
Proyecciones y riesgos futuros

Ante estos resultados, la comunidad científica recomienda intensificar las labores de perforación y muestreo en otras zonas de Groenlandia y en sus casquetes periféricos. Estas acciones son fundamentales para delimitar el patrón de retroceso del hielo y perfeccionar las estimaciones sobre el aumento del nivel del mar a nivel global.

A pesar de los avances, los investigadores señalaron una limitación importante: se desconoce la velocidad exacta a la que el Prudhoe Dome podría fundirse bajo las condiciones climáticas previstas para este siglo. Si bien el método utilizado permite establecer una cronología de exposición, la celeridad del proceso sigue siendo una incógnita.
Finalmente, el estudio concluye de forma contundente que el Prudhoe Dome se derritió íntegramente en el Holoceno y volvió a formarse posteriormente. El registro geológico sugiere la existencia de un máximo térmico previo, con temperaturas lo suficientemente elevadas para liquidar la estructura helada antes del umbral de los 7.100 años, demostrando la alta sensibilidad de esta región ante el cambio climático.
Fuente: Infobae