Tras más de dos años de conflicto bélico en la Franja de Gaza, un reciente informe liderado por la Universidad de Cambridge (Reino Unido) ha encendido las alarmas sobre la situación de la infancia palestina. El estudio advierte que muchos niños se encuentran demasiado debilitados físicamente para jugar o asistir a clases, sumidos en la trágica convicción de que serán asesinados por el simple hecho de ser gazatíes. Además, este documento integra el primer análisis detallado sobre la educación en Cisjordania y Jerusalén realizado desde el pasado 7 de octubre de 2023.
La investigación subraya la urgencia de canalizar una mayor ayuda internacional hacia el sistema educativo en todo el territorio de Palestina, sin que esto dependa de la permanencia del actual cese al fuego en la zona. Según el reporte, las hostilidades en Gaza han estado a punto de suprimir definitivamente el derecho fundamental de los menores a educarse, poniendo en riesgo su propia identidad cultural y personal.
Un sistema escolar devastado por la violencia
Este informe, que da continuidad a una investigación similar efectuada en 2024, presenta un diagnóstico exhaustivo sobre cómo las operaciones militares han fracturado la vida de los niños. Más allá de presentar pruebas de un sistema escolar en ruinas, el texto describe cómo el hambre persistente, el trauma psicológico y la violencia generalizada han borrado cualquier rastro de una infancia normal.
El equipo de investigación documentó casos de menores que se desploman debido al agotamiento extremo. Se les instruye a evitar cualquier tipo de juego para conservar las pocas energías que poseen. El estudio sugiere que, hasta el reciente alto el fuego, los docentes y progenitores se veían forzados a decidir entre la formación académica o la supervivencia básica, en un contexto donde algunos lograban subsistir apenas con un plato de lentejas diario.
«Los estudiantes preguntan sobre la realidad de esos derechos. Sienten que los matan simplemente por ser gazatíes»
Uno de los puntos más críticos del hallazgo es la erosión de la fe de los jóvenes palestinos en el orden internacional y su futuro personal. Los testimonios recogidos hablan de un aumento en la indignación juvenil y el desmoronamiento de los valores relacionados con los derechos humanos y la paz. Un representante de una organización internacional comentó a los investigadores que los niños cuestionan la validez de estas normas mientras enfrentan el riesgo de morir por su origen.
Llamado urgente a la comunidad internacional
La profesora Pauline Rose, quien dirige el Centro de Investigación para el Acceso y el Aprendizaje Equitativo (REAL) de la Universidad de Cambridge, ofreció una declaración contundente:
«Hace un año dijimos que la educación estaba bajo ataque; ahora las vidas de los niños están al borde de un colapso total. Los palestinos han demostrado un deseo extraordinario de recibir educación durante esta terrible guerra, pero la pérdida de fe y esperanza que expresan los jóvenes debería ser una gran señal de alerta para la comunidad internacional. Debemos hacer más para apoyarlos. No podemos esperar»
Este trabajo fue ejecutado por expertos del REAL Centre de Cambridge y el Centro de Estudios Libaneses, contando con el apoyo de la UNRWA (Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente). Para su elaboración se utilizaron datos de múltiples agencias de la ONU, ONGs y entidades benéficas, además de entrevistas directas con funcionarios, maestros, estudiantes y personal humanitario.
Cifras alarmantes sobre víctimas en el sector educativo
Para el 1 de octubre de 2025, los datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas reportaron el fallecimiento de 18.069 estudiantes y 780 trabajadores del área educativa en Gaza. Asimismo, se contabilizaron 26.391 alumnos y 3.211 docentes con heridas diversas. Por su parte, la organización Save the Children estima que, durante el periodo de combates intensos, aproximadamente 15 niños sufrieron lesiones permanentes que alteraron sus vidas cada día.
El estudio calcula que los menores gazatíes habrán perdido el equivalente a cinco años de escolaridad debido a los cierres continuos iniciados en 2020, primero por la pandemia de COVID-19 y posteriormente por el conflicto bélico. Aunque se intentaron implementar sistemas de educación a distancia por parte de la UNRWA y el Ministerio de Educación palestino, los daños en la infraestructura y la falta de recursos básicos limitaron su efectividad.
Consecuencias a largo plazo y desnutrición
La evaluación del retraso en el aprendizaje incluye factores acumulativos como el hambre y el trauma severo. Hasta octubre de 2025, se registró que casi 13.000 niños en Gaza requirieron tratamiento por desnutrición aguda, de los cuales 147 fallecieron. Los autores advierten que, si las instituciones educativas no retoman actividades regulares para septiembre de 2027, muchos adolescentes podrían quedar rezagados hasta una década respecto a su nivel educativo esperado.
La situación en Cisjordania y Jerusalén Oriental no es menos grave. Desde octubre de 2023, 891 estudiantes y 28 profesores han resultado muertos o heridos en incidentes con fuerzas israelíes o colonos. Cientos de personas han sido arrestadas bajo condiciones que la ONU califica como arbitrarias, y se estima que en estas regiones se han perdido al menos 2,5 años de educación.
La crisis del profesorado y el costo de la reconstrucción
El cuerpo docente en toda Palestina atraviesa una crisis de desmoralización profunda. Se reporta que los maestros han trabajado sin descanso, incluso sin días de vacaciones en los últimos dos años, para intentar sostener el sistema. El profesor Yusuf Sayed, de la Universidad de Cambridge, destacó que se requerirán miles de nuevos educadores para reemplazar a quienes han fallecido o para liderar la recuperación del aprendizaje, afirmando que
«Invertir en el profesorado es crucial para reconstruir y restaurar la educación en Palestina»
Financieramente, el costo de la recuperación del sector educativo se estima en 1.380 millones de dólares estadounidenses. No obstante, existe una evidente falta de compromiso por parte de los donantes. De los 230,3 millones de dólares solicitados para el año 2025, solo se había cubierto el 5,7% hasta julio, lo que representa apenas 9 dólares por niño, frente a los 1.155 dólares que se consideran necesarios para una reconstrucción integral por persona.
Pese al sombrío panorama, el informe destaca señales de resiliencia. Con el alto el fuego a inicios de 2025, diversas escuelas retomaron actividades con prontitud y se reactivaron los exámenes Tawjihi para graduados de secundaria, un logro que algunos docentes calificaron como un auténtico «milagro» en medio de la adversidad.
Fuente: Infobae