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El juego evolutivo de «piedra, papel o tijera» en el color de lagartos

La aparición de un fenotipo dominante entre diversas poblaciones de lagartos está poniendo a prueba el milenario equilibrio de sus colores y tácticas de reproducción. Estudios científicos recientes han determinado que la plasticidad fenotípica y la flexibilidad biológica son piezas fundamentales para proteger la diversidad de tonalidades, aunque advierten que este sistema corre peligro ante variantes que logran desplazar a las formas más antiguas.

El sistema evolutivo detrás del polimorfismo de color

El concepto de polimorfismo de color hace referencia a la convivencia de múltiples tonos dentro de una misma especie. En el caso de los lagartos, esto se percibe con mayor claridad en los machos, donde cada matiz suele estar vinculado a una estrategia reproductiva específica.

Las investigaciones sugieren que ninguna de estas variantes consigue una supremacía total, lo que garantiza la persistencia de los colores a través de las generaciones. Este proceso funciona de forma similar al juego de piedra, papel o tijera, donde cada alternativa tiene la capacidad de vencer a otra, asegurando que siempre exista un contrapeso para mantener el equilibrio poblacional.

Investigadores destacan la importancia de la plasticidad fenotípica para preservar el polimorfismo de color en diferentes especies de lagartos

La estabilidad de esta variedad cromática se apoya en lo que se conoce como selección equilibradora. Los investigadores Siddharth S. Gopalan y Todd A. Castoe señalan que este mecanismo evolutivo beneficia a las versiones menos comunes, evitando que un único color se vuelva hegemónico. Gracias a esto, la diversidad genética se protege y ningún fenotipo obtiene una ventaja definitiva, preservando la riqueza visual de la especie a largo plazo.

La irrupción del fenotipo nigriventris en Europa

En la especie conocida como lagartija roquera común (Podarcis muralis), nativa del continente europeo, un nuevo fenotipo denominado nigriventris está fracturando este balance histórico. Los estudios dirigidos por Tobias Uller señalan que los ejemplares con dorso verde brillante y una posición social elevada están logrando desplazar a los tradicionales individuos de colores naranja y amarillo.

El equipo de investigación argumenta que este fenotipo dominante interfiere con la selección equilibradora, lo que acelera la pérdida de la diversidad cromática. Es una dinámica comparable a la entrada de un competidor invencible en un ciclo de competencia que ha operado sin interrupciones durante millones de años.

El fenotipo dominante de dorso verde brillante reduce la presencia de variantes tradicionales como el amarillo y el naranja en Podarcis muralis
(https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=131145219)

La propagación del nigriventris no solo altera la estética de los grupos, sino que impacta directamente en el comportamiento y las dinámicas sociales. Los lagartos con este nuevo color predominante suelen obtener beneficios en la disputa por el territorio y el acceso a las parejas, lo cual consolida su poder y reduce la presencia de las tonalidades ancestrales. Esta evolución pone en riesgo una coexistencia milenaria que dependía de la ausencia de dominios absolutos.

La plasticidad fenotípica como escudo de diversidad

Por otro lado, las lagartijas de manchas laterales (Uta stansburiana) localizadas en Estados Unidos presentan un método distinto para resguardar su multiplicidad de colores.

La selección equilibradora ha garantizado durante millones de años la convivencia de múltiples colores y estrategias reproductivas en lagartos
Crédito: UNAM Global

De acuerdo con el estudio liderado por Ammon Corl, a pesar de que los machos lucen gargantas azules, naranjas o amarillas, en realidad solo cuentan con dos variantes genéticas principales. El color amarillo no surge de un alelo propio, sino de la plasticidad fenotípica: ciertos individuos con genotipo azul desarrollan el tono amarillo si no logran asegurar un territorio al inicio de su ciclo reproductivo.

Dicha capacidad adaptativa facilita que la población module su apariencia según la competencia y las condiciones del entorno. La plasticidad fenotípica funciona como una protección contra la extinción de variantes, aportando flexibilidad en la manifestación de rasgos sin que se requieran mutaciones permanentes. De este modo, la especie reacciona ágilmente a las presiones selectivas, a diferencia de lo que ocurre con la Podarcis muralis, cuya menor flexibilidad favorece la desaparición de colores ante la presión de un fenotipo dominante.

Modelos computacionales y el destino cromático

La supervivencia de la biodiversidad cromática en lagartos depende de la capacidad de adaptación rápida ante nuevas variantes y presiones ambientales

Para evaluar la durabilidad de estos sistemas biológicos, los científicos utilizaron simulaciones informáticas de alta precisión. Los resultados revelaron que los modelos basados en solo dos variantes genéticas combinadas con plasticidad fenotípica son considerablemente más resistentes que aquellos sistemas de tres alelos que carecen de flexibilidad adaptativa.

Las pruebas digitales confirman que, aunque un fenotipo dominante tiene el potencial de destruir una coexistencia milenaria, la plasticidad fenotípica ofrece una defensa superior frente a la extinción de rasgos ancestrales. Estas conclusiones sugieren que la biodiversidad cromática de estos reptiles depende directamente de su capacidad de ajuste ante nuevos escenarios. Aunque la selección equilibradora ha sido efectiva por millones de años, la flexibilidad biológica es el recurso definitivo para asegurar que los lagartos mantengan su amplio espectro de colores en el futuro.

Fuente: Infobae

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