En la búsqueda constante de una existencia plena, el cuidado de la salud mental se ha consolidado como un pilar fundamental para mejorar la calidad de vida en la actualidad. Recientemente, la reconocida psicóloga Becky Kennedy y la experta en ciencias cognitivas Maya Shankar profundizaron en los retos que plantean las transformaciones vitales y la necesidad de alcanzar una estabilidad emocional sólida en un episodio del pódcast Good Inside.
Durante la charla, ambas profesionales relataron sus propias vivencias marcadas por la pérdida y la reinvención personal, subrayando que la reconexión con uno mismo actúa como un soporte vital en tiempos de incertidumbre. Además de compartir herramientas prácticas para quienes enfrentan cambios inesperados, el encuentro resaltó el valor indispensable de contar con apoyo psicológico profesional.
La resistencia al cambio y el factor de la incertidumbre
La doctora Kennedy inició el análisis admitiendo la complejidad intrínseca de los procesos de transformación, un obstáculo que afecta con regularidad a padres y adultos en general.
“El cambio es tan duro”
afirmó la psicóloga, dando paso a Maya Shankar para desglosar las razones por las cuales las transiciones suelen percibirse como experiencias tan abrumadoras.
Según Shankar, el núcleo del malestar reside en la falta de certezas. La científica mencionó que
“Las investigaciones muestran que nos sentimos más estresados cuando tenemos un 50% de probabilidad de recibir una descarga eléctrica que cuando la posibilidad es del 100%”
. A esto se suma la denominada “ilusión de control”, un fenómeno cognitivo que nos hace creer que podemos dominar los sucesos externos, incrementando el dolor cuando ocurren eventos imprevistos.
La especialista enfatizó que el desconocimiento sobre el futuro impacta directamente en el estado anímico y la motivación diaria.
“Nuestro cerebro no está pensado para tolerar la incertidumbre. Preferimos conocer el desenlace, incluso si es difícil, a quedarnos en la duda”
, explicó Shankar. Por su parte, Kennedy coincidió en que
“En esos momentos, cuando no puedes resolver o actuar, la espera resulta mucho más incómoda que enfrentar un problema concreto”
.
Identidad y duelo ante las crisis personales
El debate se trasladó hacia cómo los giros de la vida pueden desestabilizar la identidad personal, especialmente en situaciones de pérdida vinculadas a la carrera profesional o la maternidad. Maya Shankar compartió su dolorosa experiencia al tener que abandonar su carrera como violinista por una lesión:
“No solo perdí el violín, perdí parte de mí misma. El violín era casi una extensión de mi cuerpo”
.

De igual manera, al referirse a su camino para intentar formar una familia, la científica relató:
“Al enfrentar pérdidas en el camino a la maternidad, comprendí cuánto de mi autovaloración dependía de ese rol. Creía que no podría sentirme completa sin esa identidad”
.
Sobre esto, Becky Kennedy precisó que la mayor complicación del duelo es la percepción de que el dolor será permanente.
“Cuando pasamos por algo devastador, sentimos que esa será la única verdad de nuestra vida. Nos cuesta imaginar otra realidad”
, argumentó la psicóloga. Asimismo, las expertas coincidieron en que
“El cambio es más difícil cuando crees que es tu culpa”
, indicando que las personas suelen asumir una responsabilidad absoluta por hechos cuyas causas son múltiples y ajenas a su control.

Estrategias de reconstrucción y enfoque personal
Para mitigar estos efectos, las especialistas sugirieron métodos de reconstrucción de la identidad. Shankar propuso hallar el propósito subyacente a nuestras funciones diarias:
“En vez de centrarnos en lo que hacemos, preguntemos qué necesidad o deseo satisface esa actividad. Ese motivo puede mantenerse, incluso si cambian las circunstancias”
.
Entre las recomendaciones prácticas destacan:
- Identidades múltiples: Elaborar una lista de todas las facetas personales que no han sido alteradas por la crisis para recordar que el valor individual no depende de un solo aspecto.
- Gratitud consciente: Verbalizar los motivos de agradecimiento para identificar otras fuentes de bienestar y significado.
- Exploración de valores: Analizar qué necesidades cubría un empleo o rol perdido (creatividad, contacto social, independencia) para buscar nuevas vías de satisfacción.
Kennedy aplicó esta visión al ámbito del hogar, sugiriendo que, si una persona deja de trabajar fuera de casa y siente una pérdida, debe identificar qué le aportaba ese rol para alimentar ese mismo sentido vital de formas alternativas.

El poder del entorno y la autocompasión
El respaldo de la comunidad y la práctica de la autocompasión resultan determinantes en este proceso.
“El cambio es más manejable cuando estás en comunidad”
, aseveró Shankar, quien también advirtió sobre la trampa de adjudicarse toda la culpa de los fracasos si se hace lo mismo con los éxitos, pues la realidad es mucho más compleja.
La doctora Kennedy animó a reconocer todas las virtudes de la personalidad, no solo las que están en crisis: “Cuando solo una parte de nuestro ser toma el control, perdemos perspectiva”. Ambas concluyeron que no hay una fórmula única para superar el duelo, pero es posible ver la crisis como una oportunidad.
“Podemos ver el cambio como una oportunidad para rediseñar quienes queremos ser, no solo como algo que debemos soportar”
, puntualizó la científica.

Hébitos y reflexiones finales para el bienestar
Para concluir, se ofrecieron consejos breves y directos. Shankar reiteró que
“El cambio se vuelve más manejable cuando formas parte de una comunidad”
. Al ser consultada sobre su mayor reto personal, mencionó que fue aceptar “Una vida sin hijos”.
Como técnica de estabilidad ante la transformación, la experta utiliza el mantra:
“Me recuerdo que hay cosas que permanecen constantes”
, apoyándose en rutinas sencillas como tomar un té tradicional indio cada mañana. Finalmente, en el contexto de la crianza, se destacó que los procesos de cambio impactan y hacen evolucionar tanto a los padres como a los hijos de manera conjunta.
Fuente: Infobae