El mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, aclaró este lunes que la intervención militar que terminó con la detención de Nicolás Maduro se ejecutó de forma independiente, sin la colaboración directa del círculo íntimo del líder chavista. No obstante, el jefe de Estado reconoció que existieron acercamientos previos con diversos sectores:
“muchos querían hacer un acuerdo”
para facilitar el proceso de transición en la nación sudamericana.
Estas revelaciones se dieron apenas unas horas después de que se concretara la captura de Maduro y su posterior traslado a Nueva York. En territorio estadounidense, el exdirigente enfrentará un proceso judicial por cargos de narcoterrorismo y tráfico de armas.
En una entrevista concedida a la cadena NBC News, Trump fue enfático al señalar que el arresto no fue coordinado con Delcy Rodríguez, quien recientemente fue juramentada por la Asamblea Nacional como la nueva cabeza del régimen tras la caída de Maduro. Al ser consultado sobre una posible alianza con ella para este fin, el presidente respondió:
“No, eso no es el caso”
.
A pesar de negar un pacto para la captura, el líder republicano mencionó que la dirigente chavista “ha estado cooperando” con los representantes del gobierno norteamericano en las últimas horas. Respecto a su estatus legal, el mandatario añadió que
“pronto determinaremos si las sanciones existentes contra ella se mantienen o se levantan”
.
El presidente Trump insistió en que toda la operación se realizó bajo su supervisión directa y siguiendo su criterio personal, a pesar de contar con un equipo de alto nivel encargado de la coordinación, en el que destacan el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Ambicioso plan para la industria petrolera
Durante la entrevista, el mandatario proyectó que las empresas estadounidenses podrían rehabilitar la infraestructura de hidrocarburos en Venezuela en un lapso no mayor a 18 meses.
“Creo que podemos hacerlo en menos tiempo que eso, pero será mucho dinero. Se gastará una cantidad tremenda, y las compañías petroleras lo harán, y luego se les reembolsará por nosotros o a través de los ingresos”
, explicó Trump.
Se estima que el país caribeño posee reservas que superan los 300.000 millones de barriles de crudo, lo que representa cerca del 20% de las existencias globales. Sin embargo, gigantes como Exxon Mobil, Chevron y ConocoPhillips mantienen una postura cautelosa debido a la larga historia de nacionalizaciones y la inestabilidad institucional.
Darren Woods, CEO de Exxon Mobil, recordó que su compañía sufrió expropiaciones en dos ocasiones previas, por lo que el retorno al país exige un análisis profundo. En este contexto, la secretaria de Energía, Chris Wright, tiene previsto reunirse esta semana con directivos de Exxon y ConocoPhillips para evaluar estrategias de inversión y reconstrucción.

Para el gobierno de Trump, la reactivación del crudo venezolano es una pieza clave para la economía global.
“Tener una Venezuela que produzca petróleo es bueno para Estados Unidos porque mantiene bajo el precio del crudo”
, afirmó, señalando que los precios del combustible en EE. UU. están en niveles mínimos desde marzo de 2021. Además, confía en que los ingresos generados por la producción cubrirán los costos sin afectar el presupuesto federal.
Postura sobre elecciones y María Corina Machado
En cuanto al futuro político inmediato de Venezuela, Trump descartó tajantemente la realización de comicios en un plazo de 30 días. Su prioridad actual es la estabilización institucional:
“Tenemos que arreglar el país primero. No hay manera de que la gente pueda votar”
, sentenció.
El presidente también advirtió que el gobierno estadounidense está listo para actuar nuevamente si Rodríguez cesa su cooperación, aunque confía en que no será necesario.
“Estamos preparados. De hecho, anticipábamos tener que hacerlo”
, recalcó durante el diálogo periodístico.
Finalmente, el mandatario se refirió a los informes sobre la líder opositora María Corina Machado. Desmintió que su posible participación en un futuro gobierno esté condicionada por el Premio Nobel de la Paz que recibió el año pasado.
“No debería haberlo ganado”
, opinó sobre el galardón, pero aclaró de inmediato que
“eso no tiene nada que ver con mi decisión”
.

La captura de Maduro y el enfoque en la industria petrolera sitúan a Venezuela como el eje de la geopolítica regional. La administración estadounidense busca, a través de esta combinación de presión política e inversión privada, desmantelar definitivamente la estructura del régimen previo y asegurar la estabilidad energética de la región.
Fuente: Infobae