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Nueva calculadora de la NYU mide el nivel real de multilingüismo

En la actualidad, la capacidad de comunicarse en diversos idiomas es un fenómeno global sumamente frecuente. No obstante, la comunidad científica carecía de un mecanismo preciso y objetivo para cuantificar la profundidad de este conocimiento multilingüe en una persona. Ante esta necesidad, un equipo de especialistas de la Universidad de Nueva York (NYU) ha presentado una innovadora calculadora fundamentada en criterios estrictamente científicos para analizar las competencias lingüísticas individuales y establecer con exactitud cuál es la lengua predominante en cada individuo.

Este avance tecnológico amalgama la autoevaluación metodológica con la edad en la que se adquirió cada lengua. El propósito es entregar métricas numéricas y perfiles detallados que superen las denominaciones tradicionales de “bilingüe” o “multilingüe”, proporcionando un marco de mayor claridad para sectores estratégicos como la educación, la investigación académica y la práctica clínica.

Las estadísticas actuales indican que más de la mitad de la población a nivel mundial emplea dos o más lenguas de forma cotidiana. A pesar de esta realidad, no se contaba con una metodología estandarizada para evaluar el desempeño en cada una. De hecho, diversas fuentes académicas señalan que los cuestionarios convencionales se limitaban a recopilar información superficial, sin profundizar en la dominancia idiomática real.

El índice de multilingüismo y el perfil de dominancia se calculan a partir de la edad de adquisición y una autoevaluación estructurada de las habilidades en cada idioma (Imagen Ilustrativa Infobae)

Metodología y variables de medición

El proyecto, que estuvo bajo la dirección de los investigadores Esti Blanco-Elorrieta y Xuanyi Jessica Chen en la NYU, se sustenta en dos pilares fundamentales: la edad cronológica de adquisición y una evaluación estructurada que contempla cuatro dimensiones esenciales:

  • Comprensión oral
  • Expresión oral
  • Lectura
  • Escritura

A través de la aplicación de una fórmula que ha sido validada científicamente, la herramienta genera dos indicadores determinantes: un índice de multilingüismo (que evalúa el manejo global de las lenguas) y un perfil de dominancia (que identifica cuál es el idioma que realmente rige en el usuario).

Como ejemplo práctico, si una persona inició su aprendizaje del inglés a los cinco años y del español a los quince, y reporta un nivel avanzado en el primero y medio en el segundo, el sistema generará un perfil que documente de forma técnica ese desnivel de competencia entre ambos sistemas lingüísticos.

Más del 94% de los participantes obtuvieron la misma clasificación de dominio lingüístico con la nueva calculadora y con técnicas estadísticas avanzadas como el análisis de componentes principales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para obtener un diagnóstico preciso, la plataforma requiere que el usuario especifique la edad en la que desarrolló cada destreza particular y su propia percepción de capacidad en ellas. Toda esta información se procesa para crear una visualización numérica que ilustra la interacción entre los idiomas que la persona maneja, según los protocolos establecidos por la Universidad de Nueva York.

La elección de la autoevaluación como eje central no es casual. Los expertos sostienen que este método, cuando se implementa bajo estructuras rigurosas, alcanza una exactitud equiparable a la de las evaluaciones estandarizadas, con la ventaja de ser un proceso mucho más ágil y menos invasivo para el evaluado.

De hecho, investigaciones publicadas han confirmado que la autoevaluación es capaz de explicar más del 97% de la variabilidad detectada en las capacidades de producción, lectura, escritura y comprensión de un individuo.

La calculadora ajusta sus resultados según la edad de adquisición, mostrando mayores niveles de competencia en idiomas aprendidos antes de los diez años (Imagen Ilustrativa Infobae)

Impacto de la edad y validación científica

La calculadora incorpora ajustes específicos basados en el factor biológico: aquellos idiomas que se adquieren antes de cumplir los diez años suelen mostrar niveles de competencia superiores. Por el contrario, las lenguas aprendidas en etapas posteriores de la vida presentan una probabilidad estadística menor de alcanzar un nivel de dominio nativo total.

El proceso de validación de este software incluyó pruebas exhaustivas en diversos grupos demográficos, abarcando desde jóvenes y adultos hasta personas de la tercera edad que presentan algún tipo de alteración en el lenguaje.

Los análisis revelaron que el índice de multilingüismo y el perfil de dominancia coinciden de forma casi absoluta con los resultados de técnicas estadísticas de alta complejidad, como el análisis de componentes principales (PCA). Se determinó que más del 94% de los participantes obtuvieron una clasificación idéntica en ambos sistemas de evaluación.

La capacidad de cuantificar y describir rigurosamente el perfil multilingüe beneficia la educación, la clínica y la investigación en un mundo globalizado y conectado (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre las fortalezas que destacan los científicos de la NYU se encuentran la solidez técnica y la simplicidad del sistema. A diferencia de otros métodos que exigen datos complejos sobre el entorno o la frecuencia de uso, esta calculadora prioriza dos variables críticas sin sacrificar la fiabilidad de los resultados, facilitando su uso en diagnósticos clínicos y entornos pedagógicos.

Un aspecto relevante es su alcance, ya que permite evaluar un catálogo de hasta 50 idiomas distintos, incluyendo lenguas de señas y variantes que pueden ser personalizadas por el usuario. Su arquitectura inclusiva busca que docentes y profesionales de la salud cuenten con un recurso transparente para optimizar el diseño de estrategias de aprendizaje y diagnósticos médicos.

Los desarrolladores subrayan que poder medir con exactitud estas competencias otorga una transparencia sin precedentes, marcando un distanciamiento definitivo de las etiquetas lingüísticas genéricas.

La tecnología utiliza criterios científicos y validación estadística para establecer perfiles personalizados, mejorando la comprensión y el abordaje de la diversidad lingüística en salud mental y educación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Estas nuevas fórmulas ofrecen una manera clara y basada en la evidencia para conocer tus puntos fuertes en los idiomas y cuán multilingüe eres realmente, aportando claridad científica a algo cotidiano para millones de personas”,

señaló Blanco-Elorrieta. Por su parte, Xuanyi Jessica Chen complementó que:

“En lugar de etiquetar a alguien como ‘bilingüe’ o ‘monolingüe’, esta herramienta cuantifica cuán multilingüe es una persona”.

En el contexto de una sociedad globalizada, esta calculadora se posiciona como un instrumento indispensable para que la comunidad académica y clínica pueda caracterizar con rigor el perfil de cada persona, mejorando desde la enseñanza de idiomas hasta la atención en patologías del lenguaje.

Fuente: Infobae

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