El pasado 3 de enero de 2026, la geopolítica global experimentó una transformación radical tras una incursión militar ejecutada por los Estados Unidos en territorio venezolano. Esta maniobra estratégica tuvo como resultado la detención de Nicolás Maduro, principal figura del régimen que gobierna el país vecino.
La incursión, que se desarrolló en un lapso preciso de 140 minutos, generó una profunda conmoción en toda América Latina, provocando un intenso debate sobre su validez jurídica y política. A pesar de que diversas naciones manifestaron su rechazo inmediato ante lo que consideraron una intervención, el expresidente de Colombia, Andrés Pastrana, se posicionó a favor del despliegue militar. Según el exjefe de Estado, la medida no solo fue legal, sino que constituía un paso imperativo para combatir el narcoterrorismo que afecta la estabilidad regional.
En declaraciones ofrecidas a la revista Cambio, Pastrana sostuvo que la operación no debe interpretarse como un atropello a la soberanía de Venezuela. Por el contrario, la definió como una acción táctica diseñada para desarticular al Cartel de los Soles, una estructura criminal de gran escala de la cual, según sus afirmaciones, Maduro es el líder máximo.

El enfoque de Pastrana: Una lucha frontal contra el narcotráfico
El exmandatario colombiano fue enfático al describir la naturaleza del operativo liderado por la administración estadounidense. Para Andrés Pastrana, el objetivo central era la aprehensión de quien él denomina el jefe de una red transnacional de tráfico de estupefacientes. En este contexto, subrayó que el operativo es parte de una estrategia integral para neutralizar la influencia del Cartel de los Soles, organización que ha permeado diversas instituciones y fronteras.
“La operación que hubo en Venezuela, a mi modo de ver, es la operación de captura del jefe o capo del cartel de los Soles, que es Nicolás Maduro y Cilia Flores, su señora. Aquí hubo un operativo contra el narcoterrorismo”
Para el político conservador, esta acción militar representa solo el inicio de una ofensiva que busca llevar ante la justicia a otros jerarcas del chavismo. Entre los nombres mencionados por Pastrana figuran Vladimir Padrino y Diosdado Cabello, considerado el segundo hombre más fuerte del régimen, además de otros funcionarios de alto rango presuntamente vinculados a actividades ilícitas.

La controversia por la supuesta vulneración de la soberanía venezolana marcó la agenda diplomática de países como Brasil y Colombia. El actual mandatario colombiano, Gustavo Petro, fue uno de los detractores más feroces de la intervención, calificándola como una transgresión a la autodeterminación de los pueblos y llegando a describir la captura de Maduro como un “secuestro” perpetrado por fuerzas extranjeras.
No obstante, Andrés Pastrana desestimó estos cuestionamientos argumentando que la gravedad del problema justifica medidas excepcionales:
“Si nosotros no erradicamos el flagelo del narcotráfico de Colombia, de Venezuela y del Ecuador con la ayuda americana, europea y del mundo, ese cáncer se va a tomar la región”
Desde la perspectiva de Pastrana, el comercio ilegal de drogas es una amenaza que trasciende las fronteras nacionales, perjudicando la seguridad de Ecuador, Colombia y los propios Estados Unidos. Por ello, insiste en que la lucha contra este fenómeno global valida la participación de potencias internacionales en la zona.

El futuro político y el reconocimiento de la oposición
A pesar del impacto de la captura y del apoyo de diversos sectores, la estructura del chavismo aún cuenta con respaldos internos. Frente a esto, Andrés Pastrana fue contundente al señalar que la legitimidad presidencial en Venezuela recae sobre Edmundo González.
El expresidente colombiano hizo énfasis en el proceso electoral del 28 de julio de 2024. Aunque los datos oficiales del régimen dieron la victoria a Maduro, la oposición presentó registros de votación que acreditarían el triunfo del candidato respaldado por María Corina Machado.
“Lo importante, reitero, es que se reconozca esa elección. María Corina o Edmundo tienen el 70% de los votos venezolanos. El mundo tiene que comenzar a reconocerlos”
Sin embargo, el panorama se ha tornado complejo debido a la postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario estadounidense ha manifestado que María Corina Machado —quien fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2025— no cuenta con el perfil para asumir la dirección del país caribeño, obstaculizando así su posible ascenso al poder.

Para finalizar, Pastrana reiteró su respaldo a las Fuerzas Militares de los Estados Unidos, insistiendo en que la erradicación del narcotráfico es una prioridad superior a cualquier debate sobre soberanía tradicional.
- La intervención fue definida como una operación contra el narcotráfico y no como una invasión territorial.
- Se busca el desmantelamiento de redes criminales y no el control político directo por parte de EE. UU.
- La prioridad regional debe ser el combate al Cartel de los Soles para proteger a toda América Latina.
El expresidente concluyó advirtiendo que, pese a las críticas sobre los precedentes que esta acción pudiera establecer, la inacción contra el crimen organizado representaba un riesgo mucho mayor para el continente.
Fuente: Infobae