En declaraciones ofrecidas a la prensa a bordo del Air Force One la noche del domingo, el presidente Donald Trump manifestó que Delcy Rodríguez “está cooperando” activamente con los Estados Unidos. Este acercamiento se produce en el contexto de la transición política que atraviesa Venezuela.
El mandatario republicano recalcó que el gobierno estadounidense se encuentra actualmente “a cargo” de la nación sudamericana. Asimismo, confirmó que mantiene líneas de comunicación abiertas con “la gente que acaba de asumir el cargo”. Al ser interrogado sobre la identidad de quien ostenta el mando político real en el país caribeño, el jefe de Estado optó por la reserva:
“No me pregunten quién está a cargo, porque les daré una respuesta, y será muy controvertida”, puntualizó.
Aunque aclaró que todavía no ha entablado una conversación directa con Rodríguez, Donald Trump subrayó que otros integrantes de su equipo sí han mantenido diálogos con ella. “Hablaré con ella en el momento adecuado”, aseveró ante los reporteros.
Intereses estratégicos y reconstrucción
El análisis del presidente sobre la actualidad venezolana fue severo, relacionando la colaboración de los actores locales con los objetivos de Washington en la región. Según sus palabras:
“Venezuela es ahora mismo un país muerto. Tenemos que recuperarlo, y vamos a necesitar grandes inversiones de las compañías petroleras para que la infraestructura esté lista para funcionar”, afirmó.
Respecto a las declaraciones de la funcionaria venezolana —quien ha calificado las acciones estadounidenses como una transgresión a la soberanía y al derecho internacional—, Trump desestimó tales quejas. Aseguró que el trato que él percibe es distinto: “Ustedes escuchan a una persona diferente de la que yo escucho”, manifestó el líder estadounidense.
De cara al futuro inmediato, el mandatario fue enfático al señalar que requiere que Rodríguez facilite a Estados Unidos un “acceso total”. Específicamente, declaró lo siguiente:
“Necesitamos acceso total. Necesitamos acceso al petróleo y a otros recursos de su país que nos permitan reconstruirlo”.
El proceso judicial contra Nicolás Maduro
Estas revelaciones coinciden con el avance de las causas legales contra Nicolás Maduro. El presidente norteamericano adelantó que el país se encamina hacia “simplemente vamos a pasar por un juicio muy duro” previo a que el exmandatario chavista se presente en una corte federal. Sobre la solidez de las pruebas, Trump fue contundente:
“El caso es infalible. La gente está muy contenta con lo que hemos hecho”, sentenció.
La comparecencia de Nicolás Maduro está programada para este lunes al mediodía, hora local, en un tribunal federal de la ciudad de Nueva York. El proceso estará presidido por el juez de distrito estadounidense Alvin K. Hellerstein, una figura que el mandatario calificó como un magistrado “muy respetado”.
La acusación central contra el exlíder gira en torno a delitos de “narcoterrorismo” y una conspiración para el tráfico de sustancias ilícitas. El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que el antiguo jefe de la dictadura chavista encabezó durante décadas una red para enviar toneladas de cocaína a territorio estadounidense, utilizando la estructura del Estado venezolano como soporte logístico y de seguridad.
Este proceso judicial tiene sus raíces en marzo de 2020, cuando se presentaron cargos formales contra Maduro y otros altos funcionarios por su vinculación con el Cartel de los Soles. Esta organización, según las investigaciones, estaría formada por jerarcas políticos y militares con el propósito de utilizar el narcotráfico como herramienta de desestabilización externa.
Dentro del expediente también figura su esposa, Cilia Flores, quien es señalada por los investigadores como parte del círculo de poder que habría facilitado estas actividades. Se recordó además que dos de sus sobrinos fueron sentenciados en Nueva York en 2017 por intentar introducir cocaína en EE. UU., un antecedente citado por la fiscalía como evidencia del entramado bajo sospecha.
Desde la perspectiva jurídica, la audiencia de este lunes marca el inicio formal del proceso con el acusado presente. En esta fase, la fiscalía expondrá los cargos y el juez Hellerstein determinará aspectos claves como la detención preventiva, el cronograma de las audiencias y las condiciones de acceso a la evidencia para la defensa.
Fuente: Infobae