La pieza musical titulada “El Triste” constituye uno de los pilares más intensos de la emotividad en la música latina, consolidando la carrera de José José como un ícono indiscutible del género. Su histórica interpretación en el II Festival de la Canción Latina de 1970 no le otorgó el primer puesto en la competencia, pero logró cautivar a la audiencia de tal manera que el intérprete fue bautizado para siempre como ‘El Príncipe de la Canción’.
A través de las décadas, la composición y la capacidad interpretativa del artista mexicano elevaron esta obra a un estatus legendario, creando un lazo inquebrantable con el público de habla hispana y recibiendo múltiples distinciones a nivel global. Por mucho tiempo, la verdadera raíz de la inspiración de “El Triste” estuvo rodeada de especulaciones y anécdotas familiares.
El autor de la letra, Roberto Cantoral —quien también dio vida a éxitos inmortales como “El Reloj” y “La Barca”—, falleció en el año 2010 dejando un legado invaluable, pero sin aclarar del todo el origen exacto de estos versos cargados de melancolía.

Recientemente, Eduardo Santamarina, reconocido actor y exesposo de Itatí Cantoral (hija del compositor), ha compartido una versión que rompe con la creencia popular de que la canción trata sobre una decepción amorosa convencional.
El vínculo fraternal detrás de la composición
Durante una participación en el espacio televisivo ‘Miembros Al Aire’, Santamarina explicó que la letra fue dedicada por Roberto Cantoral a su hermano fallecido, Antonio Cantoral. Ambos compartieron una relación sumamente estrecha desde sus orígenes en Tampico, trabajando juntos en giras internacionales y compartiendo la vida artística.

“Se la escribió a su hermano. Eran ellos dos nada más y eran muy unidos. Se querían mucho porque además crecieron juntos y chambeaban juntos en el trío. Agarraban la guitarra e hicieron giras por Europa, después de haber empezando en Tampico, cantando en los camiones”
La trayectoria de los “Hermanos Cantoral” fue fundamental en la década de los 50, donde grabaron temas clásicos como “El Preso Número 9” y “El Crucifijo de Piedra”. No obstante, la tragedia golpeó al dúo cuando Antonio, quien era ocho años mayor que su hermano, perdió la vida a los 36 años a causa de un cáncer terminal, según detalló el actor. Tras este suceso, Roberto Cantoral asumió la responsabilidad de cuidar al hijo de su hermano y continuó su senda profesional con la agrupación “Los Tres Caballeros”.

Sin embargo, existe otra perspectiva familiar sobre este tema. Roberto Cantoral Zucchi, hijo del célebre compositor, sostiene una versión distinta. Él asegura que la pieza
“fue escrita en honor a una mujer muy importante: la madre de Cantoral, lo que explica la profundidad del duelo expresado en versos como ‘qué triste fue decirnos adiós cuando nos adorábamos más’”
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Un hito en la historia de la música latina
El 15 de marzo de 1970, en el escenario del Teatro Ferrocarrilero de la Ciudad de México, José José protagonizó una de las actuaciones más memorables de la industria. A pesar de que oficialmente obtuvo el tercer lugar, la ovación recibida fue monumental, transformando el sentimiento de pérdida de la canción en una catarsis colectiva que lo llevó directo al primer puesto de las listas de popularidad.

Hasta la fecha, aunque diversos solistas han intentado interpretar esta pieza, los críticos coinciden en que ninguna versión alcanza la maestría vocal e intensidad emocional lograda por José José. Este éxito no solo renovó el repertorio musical en México, sino que marcó la transición del rock and roll hacia la balada romántica, estableciendo un paradigma sentimental que permanece vigente en la actualidad.
Fuente: Infobae