Una violenta incursión ejecutada por grupos de la delincuencia organizada en el oeste de Nigeria ha dejado un saldo devastador de al menos treinta víctimas fatales y la captura de un número aún no determinado de personas, entre las que se encuentran varios menores de edad. La información fue ratificada este domingo por las autoridades policiales de la región.
Detalles de la ofensiva criminal
El portavoz de la Policía de Níger, Wasiu Abiodun, emitió un comunicado oficial que fue replicado por diversos medios de comunicación, en el cual detalló la gravedad de la situación:
“Al menos treinta personas fueron asesinadas y otras varias secuestradas. Un equipo conjunto de seguridad ha visitado el lugar y las labores de rescate de las víctimas continúan”
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Los hechos violentos se desencadenaron durante la tarde del pasado sábado, aproximadamente a las 16:30 hora local (15:30 GMT). El epicentro de la tragedia fue la población de Kasuwan Daji, ubicada en la jurisdicción de Borgu. En este sitio, los atacantes provocaron un incendio en el mercado principal, saquearon diversos comercios y se apoderaron de suministros alimenticios.
Reportes de la prensa local advierten que la cifra de fallecidos podría incrementarse a más de cuarenta personas. Este aumento se debería a la suma de otros ataques armados perpetrados recientemente contra distintas comunidades tanto en el área de Borgu como en la municipalidad de Agwarra durante los últimos días.

Persecución contra instituciones religiosas
La Iglesia Católica también ha sido blanco de esta ola de inseguridad. El padre Stephen Kabirat, quien actúa como vocero de la diócesis de Kontagora, relató cómo el personal religioso ha tenido que huir para salvar sus vidas. Según su testimonio, el párroco de su comunidad logró evadir un intento de rapto cuando los criminales, a quienes en el país se les denomina habitualmente como terroristas, irrumpieron en la casa de la misión hace tres días.
Sobre los daños materiales en dicha propiedad, Kabirat señaló:
“Destruyeron objetos religiosos, robaron dos motocicletas y se llevaron más de 200.000 nairas en efectivo (cerca de 120 euros, más de 140 dólares)”
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Actualmente, diversos estados nigerianos, con especial énfasis en las zonas del centro y el noroeste, se encuentran bajo el asedio constante de estos “bandidos”. Este es el término técnico utilizado para identificar a las redes criminales especializadas en asaltos violentos y secuestros de gran escala con el objetivo de extorsionar y exigir rescates económicos.

Conflicto yihadista y crisis humanitaria
A la problemática de la delincuencia común se añade la presencia de grupos extremistas. Desde el año 2009, Boko Haram ha mantenido una insurgencia activa en el noreste de la nación, a la cual se sumó en 2016 la facción disidente conocida como el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP).
Ambas organizaciones radicales mantienen el objetivo de instaurar un Estado regido por leyes islámicas en Nigeria. Cabe destacar que el país presenta una división demográfica donde el norte es mayoritariamente musulmán, mientras que el sur es predominantemente cristiano. De acuerdo con estadísticas del Gobierno y de la ONU, las acciones de Boko Haram e ISWAP han provocado la muerte de más de 35.000 ciudadanos y han generado el desplazamiento forzado de aproximadamente 2,7 millones de personas, impactando también a naciones vecinas como Chad, Camerún y Níger.
Reacción internacional e intervención militar
En noviembre pasado, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la situación como una “masacre” de cristianos. Bajo su administración, Nigeria fue incluida en una lista de naciones de “especial preocupación”, categoría que el gobierno estadounidense reserva para países donde se registran violaciones sistemáticas y graves a la libertad de culto, lo que incluso derivó en advertencias sobre una posible acción militar.

En su momento, el Ejecutivo nigeriano respondió que tomaba nota de los señalamientos, aunque sostuvo que tales afirmaciones no guardaban relación con la realidad de los hechos en el territorio. No obstante, la cooperación militar se materializó la noche del 25 de diciembre, fecha en la que EE.UU. y Nigeria ejecutaron bombardeos conjuntos contra posiciones estratégicas del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en la región noroeste del país africano.
Fuente: Infobae