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La historia real tras Lupita, la guacamaya que escolta a ciclistas

Tras la reciente difusión de un video que se volvió viral el 31 de diciembre de 2025, donde el ciclista Diego Pescador aparecía acompañado por una guacamaya de plumaje azul y amarillo, se han revelado detalles sobre la vida de este ejemplar llamado Lupita. La historia detrás del ave que ha cautivado a las redes sociales pertenece a Lucy Gómez, quien le ha brindado un hogar en el corazón del Eje Cafetero.

Ante las dudas surgidas en plataformas digitales sobre la veracidad de las imágenes, su cuidadora fue enfática:

“Ella no es inteligencia artificial, es real”

, declaró Gómez, quien reside en la vivienda que sirve de base para la Ara ararauna, también conocida cariñosamente como Lupe.

La mujer describe al ave como un ser sumamente afectuoso y, sobre todo, independiente. “Es un animal espectacular, amoroso. Es libre”, señaló al referirse a la dinámica de Lupita, cuyo comportamiento recuerda al de Frankie, la guacamaya que solía acompañar los entrenamientos del recordado ciclista italiano Michele Scarponi.

Gómez, quien se identifica en redes sociales como @lucyg202027, aclara que el territorio de la guacamaya trasciende las paredes de su casa:

“Es libre, vuela por todas estas zonas. Esta es la casa de ella, pero la zona, todas las fincas a su alrededor son la casa de ella”

. Debido a que en Colombia la tenencia de fauna silvestre en cautiverio no está permitida, Lupita no vive en una jaula; su hábitat son los extensos cafetales de las montañas de Calarcá, en el departamento del Quindío.

Respecto a su alimentación y rutina, la propietaria del hogar donde pernocta el ave explicó que Lupe interactúa con toda la comunidad local.

“Come en todas las fincas donde le ofrecen comida y cariño. Y vuela por todos sus alrededores. Su casa es esta, las fincas, el campo. No solamente una casa dentro de una casa, sino sus alrededores”

, puntualizó para desmentir cualquier sospecha de montaje en los videos.

El origen del vínculo: De un techo frío a las rutas de ciclismo

La llegada de este ejemplar a la zona de Calarcá no fue planificada. Según relató Lucy Gómez, el encuentro ocurrió hace aproximadamente dos años, cuando Lupita era apenas una cría que empezaba a volar.

Lupita llegó en 2023 junto a su pareja, pero luego de que su compañero murió la guacamaya encontró su nueva familia en el seno del hogar de Lucy - crédito @lucyg202027/IG

“Llegaron a este techo aporreaditos en una noche de frío”

, recordó Lucy al señalar el lugar exacto donde encontró a Lupita junto a otro ejemplar de su especie. La comunicación inicial fue a través de sonidos extraños que llamaron la atención de la familia: “Escuchamos un ruido muy raro porque ellos tienen un ruido rarísimo de comunicarse y salimos a ver y eran dos guacamayos y les dimos refugio, comida y ahí empezaron a crecer y a pegarse a la familia”.

A pesar del cuidado brindado, solo Lupita logró sobrevivir tras un tiempo, quedando sola pero integrada a la zona. Gómez detalló que el secreto para que el ave permanezca cerca es simplemente el trato humano: “Dormían ahí, comían y se iban a estos alrededores. Empezamos fue a darle cariño y comida y usted a un animalito de estos los compra comida y con cariño, no más”.

La fama de Lupita también trajo consigo la intervención de las autoridades ambientales. Lucy confirmó que en su momento la CRQ (Corporación Autónoma Regional del Quindío) y la Policía Ambiental intervinieron.

“La tuvieron unos días cuando ella de la nada llegó, se les escapó, la soltaron, no sé, no supimos cómo, pero regresó a casa y desde ahí siguió siendo Lupita”

, relató sobre el fuerte vínculo que une al ave con su entorno.

En la actualidad, esta guacamaya gregaria es considerada parte esencial de la comunidad de Calarcá. Según su cuidadora, “anda con todo el mundo y es muy sociable con toda la gente”, permitiendo que ciclistas y locales disfruten de su presencia mientras recorren los paisajes del Quindío.

Fuente: Infobae

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