El legislador de los Estados Unidos, Mario Díaz-Balart, ratificó su firme respaldo a María Corina Machado como la figura central de la oposición y próxima mandataria de Venezuela. Durante una entrevista, el congresista enfatizó que Machado posee un apoyo popular auténtico dentro del territorio venezolano, desestimando la idea de que su liderazgo se limite únicamente a la comunidad en el exterior o al reconocimiento de potencias extranjeras.
En su conversación con la periodista Gloria Ordaz, el representante republicano aseguró que Machado cuenta con la autoridad moral y la fuerza política requerida para liderar la nueva etapa institucional en el país sudamericano. Díaz-Balart marcó una distinción entre su postura y los planteamientos recientes del expresidente Donald Trump, aclarando que su convicción emana del sólido respaldo ciudadano interno que la líder opositora ha logrado consolidar.
Asimismo, el congresista se pronunció a favor de la reciente intervención militar estadounidense que resultó en la aprehensión de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Según la información difundida, este operativo tuvo como fin principal trasladar a los implicados ante los tribunales de Estados Unidos para responder por delitos de narcoterrorismo. Díaz-Balart defendió estas medidas drásticas calificándolas como «indispensables» para agilizar el proceso de transición política en la nación caribeña.
No obstante, la postura de Díaz-Balart ha generado fricciones en el ámbito legislativo. Varios miembros de la bancada demócrata han expresado su preocupación por posibles tintes colonialistas y han criticado la falta de comunicación previa con el Congreso sobre dicha operación. Ante estos cuestionamientos, el legislador argumentó que la reserva en la información se mantuvo estrictamente por razones de seguridad nacional, afirmando que solo fue notificado del éxito de la misión por altos mandos gubernamentales tras la captura definitiva.
Sobre el futuro inmediato tras la detención de Maduro, Díaz-Balart se mostró partidario de mantener la presencia de las tropas de Estados Unidos en Venezuela mientras se restablece el orden democrático. Respecto a posibles acercamientos con Delcy Rodríguez, quien asumió funciones tras la caída del dictador, el congresista fue enfático: cualquier conversación debe limitarse exclusivamente a pactar una salida institucional, sin que esto signifique reconocer legitimidad alguna a su gestión interina.
Traslado y judicialización de Maduro en Nueva York
La llegada de Nicolás Maduro a la ciudad de Nueva York se realizó bajo un despliegue de seguridad excepcional, coincidiendo con la formalización de nuevos cargos por parte de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. De acuerdo con datos oficiales, el traslado se efectuó inicialmente en una aeronave militar hacia un aeródromo en el norte del estado, para luego ser movilizado en helicóptero hasta un helipuerto cercano al río Hudson, en el área de la calle 31, al oeste de Manhattan.
Imágenes proporcionadas por las autoridades muestran al procesado portando una prenda de abrigo oscura con capucha mientras transitaba por un pasillo alfombrado. El reporte oficial de la Casa Blanca indica lo siguiente:
“El registro muestra al dictador venezolano, con un abrigo negro con capucha, caminando por un pasillo con alfombra azul rotulada ‘DEA NYD’”
Tras tocar tierra neoyorquina, Maduro fue escoltado a una dependencia federal de la Administración de Control de Drogas (DEA). El exmandatario enfrenta un pliego de cargos que incluye narcoterrorismo, conspiración para el tráfico de cocaína hacia territorio estadounidense y delitos relacionados con el uso de armamento automático. La acusación sustitutiva fue presentada formalmente ante la corte el pasado sábado, expandiendo el marco legal de las investigaciones en su contra.
Fuente: Infobae