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Detalles de la captura de Nicolás Maduro: El fin de las burlas a Trump

La conducta desafiante mostrada por el exlíder venezolano Nicolás Maduro en las jornadas previas a su detención por parte de unidades militares de Estados Unidos resultó fundamental para que la Casa Blanca ordenara la intervención que culminó con su reclusión en una prisión de Nueva York. El señalado enfrenta graves acusaciones por narcoterrorismo ante la justicia estadounidense.

De acuerdo con testimonios de oficiales citados por The New York Times, los constantes episodios de baile y los mensajes cargados de sarcasmo emitidos por el líder chavista fueron interpretados en Washington como provocaciones deliberadas. Estas acciones sugirieron a la administración norteamericana que el dictador depuesto subestimaba la determinación y las advertencias previas del presidente Donald Trump.

Durante diversos actos televisados desde el Palacio de Miraflores, Maduro fue captado bailando junto a su cónyuge al son de ritmos electrónicos que incluían frases en inglés como:

“no war, no crazy war, peace, peace, yes peace”

. En esos espacios, instaba con frecuencia a la juventud de su país a resistir cualquier intento de incursión extranjera.

En una de sus intervenciones ante una multitud juvenil, Maduro expresó con entusiasmo:

“Es viernes y me voy de rumba. ¡A mí no me para nadie! ¡Música!”

. Estas palabras fueron recibidas por el gobierno de Trump como una clara muestra de desprecio frente a la presión diplomática y el notable despliegue de naves estadounidenses en la zona del Caribe.

La última aparición pública en Aragua

El registro final de los bailes públicos de Nicolás Maduro se dio a finales de diciembre, en el marco de la inauguración de la Escuela Internacional de Liderazgo de la Mujer, situada en el estado Aragua.

En aquel evento, el político venezolano volvió a utilizar la pista musical “No crazy war”, melodía que se convirtió en una consigna recurrente dentro de las actividades oficiales de su gestión. Frente a un grupo de mujeres, Maduro exigió iniciar una “batalla comunicacional” para desmentir lo que denominó como noticias falsas propagadas por cadenas de noticias de Estados Unidos sobre la realidad venezolana.

Durante su alocución, arremetió contra el trabajo de la prensa internacional, acusándolos de sostener una campaña de mentiras contra su administración.

“Todo lo que dicen es mentira”

, aseveró con contundencia, instando a sus aliados a emplear redes sociales y diversos idiomas para romper lo que él consideraba un bloqueo informativo.

El operativo de la Delta Force

Para los consejeros cercanos a Donald Trump, la persistencia de Maduro en estas actitudes fue el factor que agotó la paciencia estratégica. Un alto cargo consultado por The New York Times subrayó la percepción del gobierno:

“Estaba claro que Maduro pensaba que todo era un farol y que no íbamos a actuar”

.

La orden definitiva se emitió el sábado por la noche, cuando el presidente Trump dio el visto bueno a una operación militar de alta precisión. La misión involucró a un equipo de élite Delta Force, el uso de helicópteros y la movilización naval más importante de Estados Unidos en aguas caribeñas de las últimas décadas.

El plan tenía como meta central la captura del dirigente venezolano, quien fue trasladado inicialmente al buque de asalto Iwo Jima y, posteriormente, enviado a una sede penitenciaria federal. Esta maniobra se ejecutó tras un largo periodo de sanciones y presiones internacionales, bajo la premisa de que Maduro encabezaba una red criminal de tráfico de armas y narcotráfico.

Transición y futuro energético

En la madrugada del domingo, tras confirmarse la detención, Donald Trump ofreció declaraciones en una rueda de prensa. Aseguró que la intervención era necesaria para salvaguardar la seguridad del hemisferio y la estabilidad de la región. El mandatario informó que su administración tutelará provisionalmente a Venezuela hasta que se concrete una transición oficial avalada por Washington.

Asimismo, el presidente norteamericano señaló que Delcy Rodríguez funcionará como el nexo principal para las conversaciones sobre el porvenir político y económico de la nación. La imagen del dictador Nicolás Maduro, tras ser capturado por Estados Unidos

Un representante del gobierno estadounidense explicó a The New York Times que la elección de Rodríguez responde a la búsqueda de una interlocución que garantice la estabilidad en el sector petrolero venezolano y permita un proceso de negociación técnico. La Casa Blanca confía en que este nuevo escenario facilite la cooperación en áreas estratégicas, principalmente en el ámbito energético.

Fuente: Infobae

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