A pesar de la reciente captura de Nicolás Maduro por parte de las autoridades de Estados Unidos, el Gobierno de Colombia ha descartado tajantemente la posibilidad de clausurar la frontera con Venezuela.
Esta postura fue ratificada por el vicecanciller Mauricio Jaramillo, quien destacó la importancia estratégica y el impacto social que implica mantener la conectividad en esta extensa franja limítrofe de más de 2.200 kilómetros.
“Colombia no tiene ningún interés en cerrar la frontera, para nosotros esta es indispensable, es importante que se mantenga abierta, es importante porque entendemos que hay una migración pendular, entendemos además que hay un flujo comercial del cual depende toda la zona de frontera, esos más de 2.200 kilómetros”
El funcionario Mauricio Jaramillo subrayó que el cese de operaciones en los pasos fronterizos no es una opción contemplada, ya que la prioridad del Estado es facilitar los procesos de integración entre ambas naciones.
Vigilancia permanente y control migratorio
En el marco del Puesto de Mando Unificado (PMU) establecido en la ciudad de Cúcuta, diversos sectores locales manifestaron sus inquietudes frente a la coyuntura actual, que genera incertidumbre tanto en el sector comercial como en la población civil en general.

Como medida de respuesta, el Ejecutivo nacional ha puesto en marcha un protocolo de supervisión constante. Según lo expuesto por Jaramillo:
“Se activó también un plan ayer, lo dijo también la directora Laura Arriero de Migración Colombia para monitorear constantemente la situación, pero no, no se tiene previsto ningún cierre de frontera”
Despliegue militar y seguridad nacional
Debido al incremento de las tensiones políticas, el presidente Gustavo Petro dio instrucciones para la movilización de unidades militares hacia la zona limítrofe. Esta determinación se produce tras las acciones de fuerza de Estados Unidos sobre Caracas que, de acuerdo con declaraciones de Donald Trump, finalizaron con la aprehensión del mandatario venezolano.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó que las fuerzas de seguridad han activado “todas las capacidades” operativas para neutralizar posibles actos violentos por parte de estructuras al margen de la ley, tales como el ELN. El objetivo principal de este despliegue es mitigar cualquier riesgo de ataque terrorista en la región.
Pese a los bombardeos reportados en territorio venezolano, la situación en el puente internacional Simón Bolívar se reporta como estable. Las actividades cotidianas y el flujo de personas no han experimentado variaciones significativas, mientras que el Ejército Nacional mantiene su presencia con tanquetas posicionadas en el paso binacional.

Se ha reportado que el tránsito de vehículos y peatones hacia el estado Táchira opera con total normalidad. Asimismo, se confirmó que el paso de Paraguachón, que registró un cierre temporal durante las primeras horas del sábado 3 de enero, ya se encuentra habilitado para el tránsito de ciudadanos venezolanos y colombianos.
Riesgos y desafíos en la zona limítrofe
Un informe oficial emitido por el PMU tras una sesión liderada por Angie Rodríguez del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre), califica la gestión de seguridad en la frontera como de “alta complejidad”. Esto se debe a la vasta extensión territorial, la cual es resguardada por más de 30.000 efectivos de la Fuerza Pública.
Las autoridades han identificado que los mayores retos de seguridad se concentran en la región del Catatumbo. En este sector, diversos grupos armados aprovechan la geografía para realizar actividades ilícitas que conectan a ambos países.
- Presencia de organizaciones criminales transnacionales como el Tren de Aragua.
- Operaciones del ELN que vulneran la estabilidad institucional.
- Riesgos persistentes para la seguridad de la población civil en las zonas rurales.

Acciones en el ámbito diplomático
En el terreno de las relaciones internacionales, el vicecanciller Jaramillo confirmó que se han convocado sesiones extraordinarias en organismos como la OEA y la Celac para tratar la crisis actual.
“Colombia tiene una tradición, tiene una trayectoria de apego a la multilateralidad, al derecho internacional. Nosotros, esta es la octava participación en el Consejo de Seguridad y obviamente, dadas las circunstancias, lo que está pasando en Venezuela, resultaría inexplicable e ilógico que no convocáramos a una reunión”
Finalmente, la administración colombiana reafirma su determinación de respetar el derecho internacional y salvaguardar los flujos migratorios y económicos, basando su hoja de ruta en la cooperación multilateral y el monitoreo exhaustivo ante cualquier eventualidad en la frontera.
Fuente: Infobae