Adiós a la activación offline: Microsoft exige internet para Windows

Una era de más de dos décadas en la gestión de software ha llegado a su fin. Microsoft ha decidido retirar definitivamente el soporte para la activación telefónica y otros métodos fuera de línea, una determinación que transforma radicalmente la forma en que se administran los sistemas operativos Windows 10 y Windows 11 en todo el planeta.

A partir de este cambio, cualquier persona que necesite validar una licencia, ya sea al adquirir un equipo nuevo, tras ejecutar una reinstalación del sistema o al realizar cambios en componentes críticos del hardware, estará obligada a disponer de un acceso estable a la red.

Transformación en el proceso de Windows 11

Durante un periodo superior a los 24 años, la compañía permitió que sus clientes activaran sus productos mediante una llamada telefónica. Este procedimiento consistía en la generación de un código específico en el ordenador para luego comunicarse con un número de la empresa y completar el proceso a través de un sistema de voz automatizado.

Esta opción era considerada vital para entornos que no podían conectarse a la red, ya fuera por políticas de seguridad corporativa, ubicaciones geográficas remotas o configuraciones especiales. En plataformas previas como Windows 7, Windows 10 y las versiones iniciales de Windows 11, era posible seleccionar la activación por teléfono desde el menú de ajustes según la región del usuario.

No obstante, con la llegada del cierre de 2025, los usuarios que intentan recurrir a este método son recibidos con un mensaje pregrabado que estipula lo siguiente:

“El soporte para la activación de productos ahora es en línea. Para activar su producto de la manera más rápida y cómoda, visite nuestro portal de activación de productos en línea en aka.ms/aoh”.

Usuarios de Windows 10 y Windows 11 deben contar con acceso estable a Internet para instalar o reactivar el sistema operativo. (MICROSOFT)

De acuerdo con reportes en comunidades técnicas y foros especializados, se ha confirmado la eliminación de los códigos de validación tradicionales y la redirección forzosa hacia portales digitales. Esta medida afecta sin distinción a las licencias originales de usuarios particulares, licencias de fabricantes (OEM) y aquellas destinadas al sector empresarial.

Consecuencias para los distintos perfiles de usuario

La supresión de la vía telefónica genera efectos inmediatos. Para el usuario doméstico, la exigencia se traduce en la necesidad de tener internet al momento de la instalación. Esto anula cualquier alternativa en casos donde el adaptador de red presente fallos o el equipo se encuentre en áreas sin cobertura digital.

Dicho requisito puede presentar dificultades críticas en zonas rurales, instalaciones de carácter temporal o ante contingencias donde la conectividad no esté plenamente garantizada.

La eliminación de la activación telefónica afecta tanto a usuarios domésticos como a empresas y fabricantes OEM de equipos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el ámbito profesional, el impacto es aún más profundo. Organizaciones, PyMEs y grandes corporaciones que operan equipos en entornos aislados o bajo normas de seguridad informática estrictas, enfrentan ahora un nuevo obstáculo. El soporte telefónico era una pieza fundamental para los administradores de IT que gestionan centros de datos, laboratorios o líneas de producción.

Esta transición obligatoria hacia el entorno online demanda una reestructuración de los procesos de trabajo, incluyendo:

  • La planificación de activaciones anticipadas.
  • Garantizar la adquisición de licencias que eviten interrupciones operativas.
  • Asegurar puntos de conexión en áreas previamente aisladas.

Motivaciones detrás de la estrategia de Microsoft

El fundamento de este cambio radica en el plan global de Microsoft para centralizar la administración de sus licencias y certificar la legitimidad de cada sistema. La empresa busca minimizar las vulnerabilidades de seguridad y atacar la piratería informática, un reto constante para su ecosistema.

El bloqueo de herramientas de terceros, tales como el hack KMS38 —que permitía habilitar versiones de Windows sin pasar por controles oficiales—, evidencia el objetivo de la firma de Redmond de clausurar cualquier alternativa no autorizada.

Microsoft busca reducir la piratería y validar la autenticidad de Windows al centralizar la activación en sus servidores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con la activación digital, cada clave de producto debe validarse en tiempo real con los servidores oficiales, permitiendo una detección de fraude mucho más ágil. Asimismo, esta política guarda coherencia con otras decisiones recientes, como la obligatoriedad de utilizar una cuenta de Microsoft para la configuración inicial de Windows 11 y la eliminación de la posibilidad de crear cuentas locales sin estar conectado a internet.

Fuente: Infobae

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