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Venezolanos en Argentina celebran en el Obelisco la caída de Maduro

La emblemática zona del Obelisco en Buenos Aires se transformó este sábado en el epicentro de un festejo histórico. Centenares de ciudadanos venezolanos radicados en Argentina se reunieron portando con orgullo sus banderas, gorras tricolores y pancartas cargadas de esperanza tras conocerse el operativo militar de Estados Unidos en Caracas. La intervención resultó en la captura del mandatario Nicolás Maduro y de su cónyuge, Cilia Flores.

La concentración, que comenzó a gestarse desde las primeras horas de la mañana, alcanzó su punto de mayor afluencia a las 17:00. El ambiente estuvo impregnado de una profunda emotividad, especialmente entre aquellas familias que se vieron obligadas al exilio durante los últimos años debido a la crisis bajo la administración chavista. Los manifestantes se ubicaron en la plaza principal de forma ordenada, evitando interrumpir el flujo vehicular de las avenidas circundantes.

Entre los presentes, la emoción era incontenible. Uno de los asistentes, visiblemente conmovido, relató:

“Llevo seis años esperando este momento para poder volver a abrazar a mi madre”

. Mientras tanto, en la Avenida 9 de Julio, los conductores se sumaron a la celebración con bocinazos constantes, acompañando los cánticos del himno nacional de Venezuela y las consignas en favor de la acción estadounidense.

Los venezolanos se agruparon esta tarde frente al Obelisco porteño (Jaime Olivos)

El testimonio de los migrantes reflejó años de padecimiento.

“Es lamentable y triste que uno tenga que emigrar de su país por una dictadura tan horrible como la que había en Venezuela”

, expresó una mujer frente a las cámaras de televisión. Otra ciudadana manifestó su gratitud por el giro de los acontecimientos:

“Estoy muy feliz, muy agradecida por este inicio de año, porque nos sumó una alegría enorme a los venezolanos”

. A estas voces se unió la de otro joven que exclamó:

Estoy re contento, nunca perdí la fe. Gracias a Dios, padre bendito, somos libres

.

La movilización fue coordinada a través de plataformas digitales por la organización Alianza Por Venezuela, que instó a la comunidad a congregarse en lo que calificaron como una jornada épica. En sus redes sociales, el mensaje de convocatoria rezaba:

“Nos vemos en la Avenida 9 de Julio a partir de las 17.00 hs para gritarle al mundo que los venezolanos decidimos ser libres”

.

La emoción marcó la jornada en el Obelisco, donde familias exiliadas expresaron su esperanza de un pronto regreso a Venezuela

Ante la magnitud del evento, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires implementó un esquema de seguridad preventiva. Asimismo, se anunció un gesto simbólico para el cierre del día: tanto el Obelisco como el Puente de la Mujer se teñirán con los colores amarillo, azul y rojo al caer la noche.

Adicionalmente, se dispuso la colocación de una bandera venezolana en la Plaza del Obelisco como señal de apoyo y fraternidad hacia los residentes de dicha nacionalidad.

Manifestantes calificaron la jornada como “histórica” para la comunidad venezolana en Argentina

En el terreno político argentino, el suceso generó reacciones encontradas. Diversos referentes de la política local celebraron lo que consideran el fin del régimen chavista. En contraste, otros sectores manifestaron su rechazo a la incursión militar, argumentando que se trata de una transgresión a la integridad territorial de Venezuela y a las normas del derecho internacional.

Paralelamente, agrupaciones vinculadas al Frente de Izquierda (FIT) organizaron una protesta de carácter urgente frente a la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires. El objetivo de esta movilización fue repudiar de manera tajante la intervención bélica en territorio venezolano.

Una bandera venezolana flamea frente al Obelisco

Los manifestantes de izquierda, bajo la consigna

“Fuera Yanquis de Venezuela y América Latina”

, señalaron a la administración de Donald Trump por ejecutar una agresión imperialista. No obstante, los voceros de estas organizaciones aclararon que su postura no implica un respaldo a la gestión de Nicolás Maduro, sino una defensa de la soberanía sudamericana.

Vista aérea de la convocatoria Alianza por Venezuela

Para garantizar el orden, el Ministerio de Seguridad de la Nación coordinó un despliegue operativo en puntos críticos como Plaza Italia y reforzó la vigilancia en las sedes diplomáticas de Estados Unidos y Venezuela, buscando mitigar cualquier riesgo de enfrentamiento o altercado público.

Las escenas de júbilo se repitieron en diversas latitudes. Miles de exiliados venezolanos también tomaron las calles en ciudades como Santiago de Chile y diversos puntos de Estados Unidos, celebrando lo que consideran el colapso definitivo del gobierno de Maduro.

Hoja de ruta y objetivos de Estados Unidos

Tras la exitosa operación realizada en las primeras horas del sábado, el presidente Donald Trump comunicó desde Mar-a-Lago que Washington asumirá la supervisión del proceso político en Venezuela. Esta medida surge tras la detención de Nicolás Maduro, quien es señalado por el Departamento de Justicia de EE.UU. de mantener vínculos directos con el narcotráfico.

Trump enfatizó que la presencia de su país se mantendrá hasta que se establezca una transición adecuada. Asimismo, reveló que se prevé la participación de corporaciones petroleras estadounidenses para liderar la reconstrucción de la infraestructura energética del país caribeño, asegurando que su administración se hará cargo de la renovación política.

La captura fue el resultado de una incursión de fuerzas especiales de Estados Unidos. El ataque en Caracas se desarrolló en dos fases:

  • Una primera oleada de helicópteros enfocada en neutralizar los sistemas de defensa antiaérea.
  • Una segunda fase diseñada específicamente para la extracción de los objetivos políticos.

Informes oficiales confirman que Maduro fue trasladado inicialmente al buque USS Iwo Jima. Su destino final será la ciudad de Nueva York, donde deberá responder ante la justicia por cargos de corrupción y protección de redes criminales. La fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, lidera el caso.

El expediente judicial no solo implica a Maduro, sino que extiende responsabilidades a su círculo cercano, incluyendo a:

  • Cilia Flores (Primera Dama).
  • Diosdado Cabello (Ministro del Interior).
  • Nicolás Maduro Guerra.

Se les acusa de facilitar la venta de pasaportes diplomáticos a narcotraficantes y de estructurar un sistema estatal para el beneficio de mafias internacionales.

Fuente: Infobae

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