En un avance significativo para la medicina neurológica, un equipo de especialistas de la Universidad de Toronto ha identificado un biomarcador capaz de predecir la fase progresiva de la esclerosis múltiple (EM). Este hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature Immunology, abre la puerta a diagnósticos más tempranos y a una personalización efectiva de los tratamientos.
El desafío de la fase progresiva
La esclerosis múltiple es una condición crónica donde el sistema inmunitario ataca por error el sistema nervioso central, dañando la comunicación entre el cerebro y el cuerpo. Según los parámetros de salud global, esta enfermedad suele manifestarse a través de fatiga extrema, dificultades visuales y problemas de movilidad.

A diferencia de la forma más común de la enfermedad, que se presenta mediante brotes y periodos de remisión, la esclerosis múltiple progresiva se caracteriza por un deterioro constante y silencioso. Identificar el momento exacto en que un paciente entra en esta etapa ha sido, hasta ahora, uno de los mayores retos para la comunidad médica internacional.
Proteínas clave: El equilibrio entre CXCL13 y BAFF
El estudio se centró en la interacción de dos proteínas fundamentales en la respuesta inmunitaria:
- CXCL13: Un indicador de inflamación activa en el cerebro.
- BAFF: Una proteína encargada de intentar regular y frenar dicha inflamación.

En individuos sanos, ambas sustancias mantienen un balance. Sin embargo, los investigadores descubrieron que cuando la esclerosis múltiple avanza hacia su etapa más severa, este equilibrio se rompe: los niveles de CXCL13 aumentan drásticamente mientras que los de BAFF disminuyen significativamente.
Validación científica y resultados
Para confirmar esta teoría, se realizaron pruebas exhaustivas que incluyeron modelos animales y análisis de líquido cefalorraquídeo en pacientes humanos. Los resultados fueron contundentes, mostrando una correlación directa entre el desbalance proteico y la inflamación cerebral severa.

| Indicador | Estado en EM Progresiva | Impacto Clínico |
|---|---|---|
| CXCL13 | Elevado (hasta 800 veces) | Inflamación cerebral activa |
| BAFF | Disminuido | Pérdida de control inflamatorio |
«Este desbalance funciona como una señal de alerta temprana que nos permite ver el avance de la enfermedad incluso antes de que el paciente note nuevos síntomas físicos», destacaron los líderes del proyecto en Toronto.

Hacia una medicina personalizada
El descubrimiento no solo sirve para el diagnóstico, sino también para evaluar la eficacia de nuevos fármacos como los inhibidores de BTK. En pruebas de laboratorio, estos medicamentos lograron normalizar la relación entre ambas proteínas, lo que sugiere que podrían ser la clave para detener la progresión en pacientes específicos.

Con este nuevo biomarcador, la medicina se encamina a dejar de tratar la esclerosis múltiple de forma genérica, permitiendo que cada paciente reciba la terapia exacta en el momento más crítico de su evolución biológica.
Fuente: Infobae