La Policía Federal de Brasil ha emitido una notificación oficial de carácter urgente para que Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, se reintegre de manera inmediata a sus labores en el país. El político, quien reside en Estados Unidos desde principios de 2025, ha sido conminado a retomar su cargo administrativo dentro de las fuerzas de seguridad brasileñas.
Advertencia de sanciones disciplinarias
El requerimiento, que cuenta con la firma de Licínio Nunes de Moraes Netto, director de Recursos Humanos de la institución, es tajante al exigir el “retorno inmediato al ejercicio del cargo efectivo”. Según el documento, el incumplimiento de esta disposición no será tomado a la ligera, ya que “la ausencia injustificada podrá dar lugar a la adopción de medidas administrativas y disciplinarias” de rigor.
Eduardo Bolsonaro, el tercero de los descendientes del ex jefe de Estado, se encontraba bajo una licencia especial de la institución policial para cumplir con su rol en la Cámara de Diputados. No obstante, este beneficio caducó luego de que el parlamento decidiera revocar su escaño a finales de diciembre debido a una acumulación excesiva de inasistencias.
Contexto legal y político
El exlegislador se trasladó a territorio estadounidense en marzo de 2025, bajo el argumento de ser víctima de una “persecución política”. Sin embargo, su situación judicial en Brasil es compleja, ya que se encuentra bajo investigación por presuntamente intentar entorpecer las investigaciones sobre el intento de golpe de Estado contra el actual gobierno.
A continuación, los puntos clave de su situación administrativa:
- Situación laboral: Empleado activo de la Policía Federal con licencia revocada.
- Causa de la orden: Pérdida de su inmunidad y cargo parlamentario por ausentismo.
- Ubicación actual: Reside en Estados Unidos desde inicios del 2025.
- Riesgo legal: Imputación por obstrucción a la justicia en causas de seguridad nacional.
Pese a que su permiso parlamentario terminó formalmente a mediados de julio de 2025, el congresista optó por no regresar a Brasil, lo que finalmente ha desencadenado esta orden de incorporación forzosa por parte del mando policial.
Fuente: Infobae