Tragedia en Gaza: Bebé de tres semanas muere por frío extremo

Impacto del invierno en la población desplazada

La crisis humanitaria en la Franja de Gaza ha alcanzado un nuevo punto crítico tras confirmarse el fallecimiento de Malak Rami Ghneim, una pequeña de apenas tres semanas de nacida. La menor no resistió el frío severo que golpea el enclave, donde miles de familias subsisten en refugios improvisados tras ser desplazadas por la ofensiva militar que inició en 2023.

La tragedia ocurrió en el campamento de Nuseirat, ubicado en la zona central de la Franja. La familia de la bebé residía en una tienda de campaña que no contaba con el aislamiento térmico necesario para enfrentar el descenso de las temperaturas. Este suceso resalta la extrema vulnerabilidad de los infantes y adultos mayores en zonas de conflicto, donde el acceso a servicios básicos y calefacción es inexistente.

Peligros adicionales: Incendios en refugios

La desesperación por combatir las bajas temperaturas ha provocado otros incidentes fatales. En la Ciudad de Gaza, una mujer y su hijo perdieron la vida a causa de un incendio en su carpa, mientras que otras cinco personas resultaron con quemaduras de gravedad. Estos siniestros suelen ser provocados por el uso de fuentes de calor precarias ante la falta de suministros seguros y electricidad.

“Las familias se ven obligadas a recurrir a fogatas o métodos improvisados para no morir congelados, lo que convierte a las carpas en trampas mortales”, detallan fuentes en el terreno.

Desde la instauración del alto el fuego el pasado 10 de octubre, la violencia y las condiciones extremas han cobrado la vida de cientos de personas. A continuación, se detallan algunas cifras clave sobre la situación actual:

Categoría Datos Registrados
Víctimas totales estimadas Más de 71.200
Decesos desde el 10 de octubre 416 personas
Principales riesgos climáticos Hipotermia e inundaciones
Población en riesgo Cientos de miles de desplazados

Urgencia de asistencia humanitaria

El colapso de la infraestructura hospitalaria y las severas restricciones en los corredores humanitarios dificultan cualquier intento de respuesta médica ante casos de hipotermia o enfermedades respiratorias. Los centros médicos remanentes operan bajo mínimos, sin capacidad para atender la demanda de una población que vive a la intemperie.

Organizaciones locales han emitido un llamado desesperado a la comunidad internacional para el envío urgente de suministros médicos, mantas y materiales de refugio. Sin una mejora sustancial en las condiciones de habitabilidad, se teme que el número de fallecimientos por causas climáticas continúe en aumento durante las próximas semanas de invierno.

Fuente: Infobae

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