En la tradicional calle 6 de Marzo del centro de Guayaquil, donde cada fin de año se exhiben y venden los tradicionales monigotes para Año Viejo, el personaje que predomina entre las figuras políticas es el presidente de la República, Daniel Noboa. Su figura —en distintas versiones que incluyen atuendos formales, deportivos y con insignias de su partido Acción Democrática Nacional (ADN)— se ve con frecuencia en los puestos a lo largo de la vía, seguida por la del alcalde guayaquileño Aquiles Álvarez.
Artesanos locales explican que la elección de figuras responde a la situación social y política del país y que muchas personas eligen a quién incluir en estas representaciones como una forma de expresar su percepción sobre la realidad actual. Las creaciones, elaboradas con materiales como papel, cartón, madera y pintura, tienen precios que van desde cerca de $5 hasta más de $100, según tamaño y detalle.
Mientras que en años anteriores otras figuras políticas eran más frecuentes, este año prácticamente no se observan representaciones de expresidentes como Guillermo Lasso o Lenín Moreno y solo quedan algunos pocos de Rafael Correa. Además, algunos artesanos también incorporan personajes internacionales en sus puestos.
La feria de los monigotes está peatonalizada, para que los guayaquileños puedan acercarse y comprar su año viejo para el quemarlo el 31 de diciembre.
KG