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Navidad sin insomnio: 6 claves para un descanso reparador

Las festividades de diciembre, aunque cargadas de alegría y encuentros familiares, representan un desafío significativo para la higiene del sueño. La ruptura de las rutinas habituales, el consumo de cenas copiosas y los horarios irregulares son factores que, según especialistas en neumología, alteran directamente la calidad del descanso, impactando el bienestar físico y emocional de las personas.

Durante la temporada navideña, la carga de compromisos sociales y el aumento del estrés pueden pasar factura al organismo. Ante esta realidad, organizaciones especializadas como la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) han impulsado campañas para visibilizar los trastornos respiratorios del sueño, buscando que la población tome conciencia sobre la importancia de dormir bien, incluso en medio de las celebraciones.

El doctor Carlos Egea destaca los riesgos de un sueño deficiente en Navidad, como el cansancio, la irritabilidad y el agravamiento de enfermedades respiratorias (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor Carlos Egea, experto en medicina del sueño, advierte que un descanso deficiente no solo se traduce en cansancio crónico o mal humor. Las consecuencias pueden ser mucho más graves, incluyendo el agravamiento de patologías como la apnea obstructiva del sueño (AOS). Además, la ciencia vincula el déficit de sueño prolongado con riesgos metabólicos serios, tales como la diabetes y la obesidad, además de incrementar la tasa de accidentes de tránsito por falta de reflejos.

Guía para dormir mejor durante las fiestas

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica impulsa el Año SEPAR 2025-2026 para concienciar sobre la importancia de un buen descanso en las fiestas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para mitigar el impacto negativo de las festividades en nuestro reloj biológico, los expertos proponen seis recomendaciones esenciales que ayudarán a mantener un equilibrio saludable:

  • Control del estrés: Es fundamental dedicar al menos unos minutos al día a la relajación, ya sea mediante la lectura o la meditación, para reducir la presión acumulada por los compromisos sociales.
  • Alimentación consciente: Se recomienda esperar entre dos y tres horas después de cenar antes de ir a la cama. La doctora Alejandra Roncero sugiere evitar alimentos excesivamente grasos, picantes o azucarados en la noche, ya que dificultan la digestión y el inicio del sueño.
  • Moderación con el alcohol: Aunque inicialmente produce somnolencia, el alcohol fragmenta el sueño y empeora los ronquidos y las apneas. Lo ideal es limitar su consumo y alternarlo con agua.
  • Siestas breves: Si es necesario compensar una mala noche, lo recomendable es una siesta de máximo 20 a 30 minutos. Exceder este tiempo puede desajustar el ritmo circadiano y dificultar el sueño nocturno.
  • Métodos de relajación: El uso de calor local, infusiones relajantes o estiramientos suaves puede ayudar a preparar el cuerpo para el descanso tras una jornada de mucha actividad.
  • El «reset» post-fiesta: Antes de retomar la jornada laboral, es vital volver a los horarios habituales, evitar las pantallas digitales una hora antes de dormir y optar por cenas ligeras.

La SEPAR aconseja a padres y adolescentes mantener horarios regulares, limitar el uso de pantallas y evitar largas siestas para proteger el sueño familiar en Navidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La atención al descanso no debe descuidar a los más jóvenes. En el caso de los niños, es prioritario mantener rutinas estables y evitar la sobreestimulación antes de dormir. Para los adolescentes, los expertos sugieren negociar límites en los horarios de trasnocho, fomentar la actividad física y controlar el uso de dispositivos móviles para asegurar que su desarrollo no se vea afectado por la falta de sueño.

Seguir estas pautas no solo garantiza una mejor calidad de vida durante diciembre, sino que previene complicaciones de salud que podrían manifestarse a largo plazo, permitiendo que la Navidad sea realmente una época de renovación y bienestar.

Fuente: Infobae

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