En un movimiento que redefine el panorama estratégico en Europa del Este, el mandatario de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, ha confirmado que su nación se prepara para albergar una decena de los avanzados misiles hipersónicos rusos ‘Oreshnik’. Esta noticia marca un cambio radical en la postura previa de Lukashenko, quien hace apenas unos meses se mostraba incrédulo ante la posibilidad de recibir tal cantidad de armamento de alta tecnología y elevado costo.
Un despliegue militar sin precedentes
El acuerdo inicial establece la llegada de un máximo de diez sistemas misilísticos, aunque el líder bielorruso dejó la puerta abierta para una expansión del arsenal si el Kremlin así lo decide. «Si los rusos quieren desplegar más, desplegaremos más», enfatizó el presidente, subrayando la flexibilidad de la estrategia conjunta con Moscú. Estos proyectiles son especialmente críticos debido a su capacidad para transportar ojivas nucleares, lo que eleva significativamente el poder disuasivo del ejército bielorruso.
| Característica | Detalle del Sistema Oreshnik |
|---|---|
| Tipo de tecnología | Hipersónica de medio alcance |
| Capacidad de carga | Convencional y Nuclear |
| Cantidad confirmada | Hasta 10 unidades |
| Primer uso en combate | Noviembre de 2024 |
Evolución de la alianza Minsk-Moscú
A pesar de que a inicios de año Lukashenko calificó como una «broma» la llegada masiva de estos equipos por su complejidad industrial, la realidad geopolítica ha acelerado los tiempos. El sistema Oreshnik es una de las joyas más recientes de la industria bélica de Rusia y ya fue puesto a prueba en operaciones reales durante el conflicto actual en territorio ucraniano.
«Bielorrusia ya cuenta con una de estas unidades en servicio de combate, lo que marca el inicio formal de este despliegue estratégico.»
Este fortalecimiento de la cooperación militar bilateral no solo busca blindar las fronteras bielorrusas, sino consolidar un bloque defensivo sólido frente a las tensiones regionales. La cantidad final de sistemas operativos en suelo bielorruso dependerá exclusivamente de la voluntad política y logística de las autoridades rusas, adaptándose a las necesidades de un entorno de seguridad en constante transformación.
Fuente: Infobae