No data was found

Alemania reanuda deportaciones a Siria tras trece años de pausa

En un giro histórico para la política migratoria europea, Alemania ha confirmado la entrega de un ciudadano sirio a las nuevas autoridades de ese país, marcando la primera medida de este tipo desde que estalló la guerra civil en 2011. El individuo expulsado contaba con un historial delictivo que incluía condenas por robo, asalto y extorsión.

Esta acción responde a la nueva línea adoptada por el gabinete del canciller Friedrich Merz, quien desde mayo ha endurecido los controles sobre extranjeros con antecedentes penales. De hecho, esta es la segunda expulsión hacia naciones consideradas críticas en una sola semana, sumándose al reciente retorno forzoso de un ciudadano afgano implicado en delitos de agresión.

Prioridad en la seguridad interna

El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, fue enfático al defender la medida, señalando que el bienestar de la sociedad alemana prevalece sobre la permanencia de infractores extranjeros. Dobrindt manifestó:

“Las deportaciones a Siria y Afganistán deben ser posibles. Nuestra sociedad tiene un interés legítimo en garantizar que los criminales abandonen nuestro país”.

Durante trece años, Berlín mantuvo suspendidas las expulsiones hacia territorio sirio debido a la extrema violencia del conflicto armado. Sin embargo, el reciente derrocamiento de Bashar al Assad en diciembre de 2024 y la instauración de una nueva administración en Damasco han alterado el análisis de riesgo por parte de las autoridades germanas.

A diferencia de la gestión anterior de Angela Merkel, que priorizaba la moratoria por falta de garantías, el actual gobierno de Merz sostiene que el fin de las hostilidades abiertas elimina las causas generales de asilo. Incluso, el canciller habría abordado este tema directamente con Ahmed al Shara, actual figura clave en el gobierno de transición sirio, para agilizar las repatriaciones selectivas de quienes poseen condenas penales graves.

Debate internacional por la seguridad

Pese al cambio político, diversas organizaciones de derechos humanos han manifestado su preocupación. Argumentan que Siria y Afganistán siguen siendo destinos complejos debido a la fragmentación del poder y posibles represalias contra los retornados. No obstante, el Ejecutivo alemán aclaró que estas medidas no afectarán a quienes hayan solicitado refugio por persecución política o religiosa legítima.

Este movimiento es visto como una señal clara del endurecimiento migratorio en la Unión Europea, donde otros países observan con atención los pasos de Alemania para reducir la carga en sus sistemas judiciales y penitenciarios a través de la salida obligatoria de criminales extranjeros.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER