En una maniobra decisiva para salvaguardar las arcas fiscales de Colombia, la administración de Gustavo Petro ha puesto en marcha un plan de tributación progresiva. Esta medida se ampara en un reciente decreto de emergencia económica, activado luego de que el Congreso de ese país negara la aprobación de la Ley de Financiamiento.
Un enfoque en la sostenibilidad financiera
El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila, subrayó que el objetivo central es fortalecer la recaudación pública sin necesidad de recurrir a préstamos internacionales que asfixien la economía. Según el funcionario, esta estrategia «garantiza el cumplimiento de las responsabilidades estatales protegiendo la estabilidad de la caja nacional».
El nuevo esquema impositivo se concentra exclusivamente en los grandes patrimonios del país, estableciendo escalas porcentuales según la riqueza acumulada:
| Rango de Patrimonio (Pesos Colombianos) | Tarifa Impositiva |
|---|---|
| De 3.600 a 6.000 millones | 1% |
| De 6.000 a 12.000 millones | 2% |
| De 12.000 a 100.000 millones | 3% |
| Superiores a 100.000 millones | 5% |
Metas de recaudación y facultades especiales
Con la implementación del Decreto 1390, el Ejecutivo colombiano adquiere la potestad de emitir normativas con fuerza de ley durante un lapso de 30 días. Durante este periodo, se busca obtener una suma cercana a los 16,3 billones de pesos (aproximadamente 3.676 millones de euros), recursos vitales para subsanar el déficit fiscal y completar el presupuesto proyectado para el año 2026.
Por otro lado, el ministro Ávila fue enfático al descartar que se vaya a aplicar el polémico impuesto de 5×1.000 a las transacciones bancarias, una posibilidad que había generado incertidumbre en el sector financiero.
«A través de este decreto de emergencia, Colombia busca resolver la situación presupuestaria generada por el desistimiento legislativo a inicios de diciembre»
Esta medida excepcional es utilizada históricamente en escenarios de crisis o desastres naturales, pero en esta ocasión, el gobierno de Gustavo Petro la utiliza como herramienta política y económica para evitar el estancamiento de sus planes de inversión social.
Fuente: Infobae