En un movimiento estratégico para fortalecer la defensa estadounidense, el presidente Donald Trump anunció una histórica inversión de 26.000 millones de dólares (aproximadamente 22.100 millones de euros) destinada a la modernización de la Armada de los Estados Unidos. Desde Palm Beach, Florida, el mandatario confirmó la aprobación de un ambicioso plan para fabricar buques de guerra sin precedentes.
Tecnología de vanguardia y potencia letal
Estas nuevas embarcaciones no solo destacan por su tamaño, sino por integrar inteligencia artificial y armas láser de última generación. Según el mandatario, estas unidades serán «los barcos de superficie más letales» jamás creados, asegurando que serán cien veces más poderosos que cualquier buque construido anteriormente.
Trump expresó su descontento con los tiempos actuales de fabricación, calificando la lentitud del sistema como una «tragedia» en comparación con la capacidad industrial vista durante la Segunda Guerra Mundial. Por ello, anunció reuniones urgentes con contratistas de defensa para acelerar los cronogramas, advirtiendo que se aplicarán penalizaciones a las empresas que no cumplan con los niveles de eficiencia exigidos.
Composición de la nueva flota estratégica
El proyecto no se limita a un solo tipo de embarcación; contempla una renovación integral de las fuerzas marítimas con los siguientes elementos:
| Tipo de Unidad | Detalles Clave |
|---|---|
| Portaaeronaves | Construcción de 3 nuevas unidades de gran escala. |
| Submarinos | Al menos 12 nuevas embarcaciones sumergibles. |
| Buques de gran tonelaje | Dos nuevos modelos de diseño flexible y ultra rápidos. |
| Tecnología | Sistemas de IA y defensa láser integrada. |
El secretario de la Armada, John Phelan, quien acompañó al presidente junto al secretario de Defensa Pete Hegseth, denominó a esta iniciativa como la creación de una «Flota Dorada». Phelan destacó que, además de los grandes navíos, se incluirán fragatas de diseño nacional con capacidades adaptables a las necesidades actuales del combate moderno.
«Vamos a invertir en la piedra angular del poder naval de Estados Unidos: portaaeronaves, destructores y submarinos, pero también necesitamos nuevos tipos de buques», afirmó Phelan.
Finalmente, el gobierno subrayó que este plan tendrá un impacto directo en la economía interna, fomentando la creación de miles de puestos de trabajo en astilleros y empresas tecnológicas en todo el territorio estadounidense.
Fuente: Infobae