En una sesión clave ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el primer ministro de Sudán, Kamil Idris, respaldó formalmente la propuesta de paz diseñada por el denominado Cuarteto, integrado por Estados Unidos, Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos. Según el alto funcionario, este plan constituye una estrategia «realista» para detener la violencia que desangra al país africano tras más de dos años de enfrentamientos contra las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
Los pilares de la hoja de ruta
La propuesta presentada busca no solo el cese de las hostilidades, sino una reconstrucción integral del tejido estatal. Durante su intervención, Idris detalló que el proceso debe fundamentarse en los siguientes puntos:
- Cese al fuego inmediato y desarme de los grupos insurgentes.
- Aplicación de una justicia no selectiva para las víctimas.
- Un proceso de reconciliación nacional profundo.
- Restauración de la autoridad estatal en las zonas en conflicto.
Cronograma para la recuperación
El primer ministro destacó que el plan contempla plazos específicos para atender la crisis humanitaria y social que atraviesa la nación. Los tiempos establecidos en la propuesta son:
| Plazo | Objetivo Principal |
|---|---|
| 3 meses | Retorno de desplazados y entrada masiva de ayuda humanitaria. |
| 6 meses | Restablecimiento de servicios de agua, luz, salud y educación. |
| Post 6 meses | Negociaciones sobre el futuro de las RSF y formación de un gobierno independiente. |
La frustración de la comunidad internacional
Pese al optimismo del gobierno sudanés, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, manifestó su profunda decepción por la falta de avances reales y el nivel de crueldad en el conflicto. A través de su portavoz, Stéphane Dujarric, se denunciaron crímenes atroces ocurridos recientemente.
«Hemos presenciado bombardeos en campos de refugiados, hambruna y ataques brutales en hospitales, donde hombres armados han asesinado a médicos, mujeres y recién nacidos», señaló el organismo internacional.
La ONU también apuntó a la injerencia externa como un factor que aviva la guerra. Además, Dujarric lanzó una fuerte crítica a la falta de cobertura mediática global sobre la crisis en Sudán, sugiriendo que existe un componente de racismo en el desinterés de la comunidad internacional hacia los conflictos en África en comparación con otras regiones del mundo.
Finalmente, se hizo un llamado urgente a las partes enfrentadas para que prioricen el bienestar de los millones de civiles afectados por una guerra que ya se extiende por más de tres años, dejando una de las peores crisis humanitarias de la década actual.
Fuente: Infobae