Orense Sporting Club manifestó públicamente su preocupación y desacuerdo con la resolución emitida por la Comisión Disciplinaria de la LigaPro, relacionada con el partido disputado ante Barcelona SC por la fecha 9 del Hexagonal A, el pasado 14 de diciembre. La institución machaleña cuestiona el alcance y la proporcionalidad de la sanción aplicada.
En su pronunciamiento, el club reconoce que Bryan Quiñónez fue correctamente expulsado con tarjeta roja directa tras una agresión a un rival, decisión que asegura aceptar conforme a lo establecido en el reglamento. Sin embargo, Orense sostiene que, tras ese incidente, Bryan Carabalí golpeó en el rostro a un jugador a la vista de los oficiales del encuentro, acción que —según el club— no fue sancionada disciplinariamente.
Asimismo, Orense SC se refirió al informe arbitral, en el cual se consigna una presunta agresión física al árbitro por parte de un jugador del club. La institución afirmó que, tras una revisión exhaustiva del material audiovisual disponible, no existe evidencia que respalde dicho señalamiento.
Pese a la falta de pruebas, la Comisión Disciplinaria resolvió imponer una suspensión adicional de seis meses, sanción que Orense considera desproporcionada y carente de sustento probatorio. Ante este escenario, el club anunció que presentará el respectivo recurso de apelación, en busca de que se revise la resolución.
Finalmente, Orense Sporting Club reiteró su compromiso con el juego limpio, el respeto a las normas y la defensa de sus jugadores, confiando en que las instancias correspondientes actuarán con objetividad y apego al debido proceso.