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El último Cónclave: La transición histórica de Francisco a León XIV

La madrugada del 21 de abril de 2025 marcó un hito doloroso para la cristiandad. El reconocido periodista Gerard O’Connell despertó a su esposa, la también corresponsal Elisabetta Piqué, con una noticia que sacudiría los cimientos del Vaticano: el Papa Francisco había fallecido. Tras sufrir un derrame cerebral a los 85 años, el primer pontífice latinoamericano dejaba este mundo, dando inicio a una de las transiciones más fascinantes de la era moderna, relatada con detalle en el libro «El último Cónclave».

Esta obra, escrita por la pareja de periodistas que mantuvo una amistad de más de dos décadas con Jorge Bergoglio, no es solo una crónica periodística, sino un diario íntimo que recorre desde el impacto del deceso hasta la sorpresiva elección de León XIV. El texto se estructura en cuatro capítulos esenciales que guían al lector por el adiós al Papa, la búsqueda del sucesor, el encierro en la Capilla Sixtina y los primeros pasos del nuevo misionero en la silla de Pedro.

Un adiós con aroma a pueblo

El fallecimiento de Francisco activó de inmediato la sede vacante, bajo la tutela del cardenal Kevin Farrell. Sin embargo, más allá de la frialdad de los protocolos, el libro resalta la conexión humana del Papa fallecido. Durante la capilla ardiente en la Basílica de San Pedro, más de 250.000 personas desfilaron para despedirlo, pero hubo una presencia que simbolizó todo su pontificado: la de Sergio Sánchez.

Sánchez, un cartonero argentino y líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), viajó a Roma por deseo expreso que Francisco dejó antes de morir. Vestido con su indumentaria de trabajo, representó a esos «poetas sociales» que el Papa siempre defendió. Según los autores, este gesto fue la última voluntad de un hombre que quiso que los más humildes tuvieran un lugar de honor frente a los líderes globales y la aristocracia vaticana.

Los fieles mostraron su cariño en el funeral del papa Francisco. (REUTERS/Kai Pfaffenbach )

Entre milanesas, chocotortas y tensiones políticas

El libro también desvela el lado más cotidiano del Papa Francisco. Los autores recuerdan un almuerzo en la residencia de Santa Marta en 2019, donde Bergoglio pidió milanesas con papas fritas para los hijos de los periodistas. En aquella ocasión, la pequeña Carolina le obsequió una chocotorta casera, un postre tradicional argentino que el Pontífice disfrutó entre risas y charlas sobre música clásica.

“Fue un momento de calidez absoluta que demostraba su capacidad de ser pastor y amigo al mismo tiempo”

, relatan Piqué y O’Connell.

Pero no todo fue ternura. La obra profundiza en las Congregaciones Generales, donde los cardenales discutieron el rumbo de la Iglesia en medio de fuertes divisiones. Un punto crítico fue la exclusión del cardenal Angelo Becciu, apartado por acusaciones de corrupción, lo que evidenció las fracturas internas y el reto que enfrentaría quien osara heredar el legado de Francisco.

La fumata blanca y el ascenso de León XIV

El 8 de mayo de 2025, el humo blanco anunció al mundo el nombre del sucesor. La elección recayó en León XIV, una figura histórica por ser el primer Papa nacido en Estados Unidos, aunque de raíces peruanas, uniendo así al norte y al sur bajo una visión agustina y misionera.

Elisabetta Piqué y Gerard O'Connell con un libro que también habla de ellos mismos.

Los autores describen los primeros días de León XIV como una continuación del espíritu de misericordia y sinodalidad de Francisco, pero con un sello propio orientado a la unidad de una Iglesia polarizada. Su primer gran mensaje, «¡Nunca más la guerra!», resonó como un eco del legado pacifista que Bergoglio defendió hasta su último suspiro.

Sobre los autores de esta crónica histórica

Periodista Trayectoria Destacada Obras Previas
Gerard O’Connell Corresponsal vaticano para la revista America. The Election of Pope Francis
Elisabetta Piqué Corresponsal de La Nación y experta en conflictos. Francisco: Vida y Revolución

Ambos periodistas logran en este libro fusionar la rigurosidad de la cobertura internacional con la emotividad de haber perdido a una figura que, para ellos, fue mucho más que un líder religioso. Como escribe Piqué tras visitar los restos del Papa: “Fue el adiós a un hombre que vivió con olor a oveja hasta el final”.

Fuente: Infobae

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