La organización The Canadian-Muslim Vote, que financió el viaje, expresó su profunda decepción ante la negativa de Israel de permitir el acceso a un grupo de aproximadamente 30 ciudadanos canadienses, entre ellos seis miembros del Parlamento. El grupo intentaba ingresar a los Territorios Palestinos Ocupados vía Jordania para sostener encuentros con la población local y realizar visitas en Cisjordania y el propio Israel.
La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, confirmó a través de la red social X que el gobierno canadiense está en comunicación con los afectados y ha presentado una queja formal ante las autoridades israelíes por el trato recibido en la frontera. «Claramente, eso no es algo en lo que Israel crea«, señaló la organización financiadora, cuestionando el compromiso democrático del país de Medio Oriente.
Israel Justifica la Decisión por Seguridad
Por su parte, el gobierno israelí, a través de varios voceros, argumentó que la decisión de prohibir el ingreso se basó en motivos de seguridad y en la supuesta falta de coordinación previa por parte del grupo. El embajador israelí en Ottawa, Iddo Moed, añadió que la restricción se debió a los presuntos vínculos entre The Canadian-Muslim Vote y Islamic Relief Worldwide (IRC), organización que Israel considera una «organización terrorista».
Sin embargo, Tufail Hussain, director de IRC, desmintió categóricamente estas acusaciones, calificándolas de «falsas e imprudentes«. Hussain advirtió sobre el peligro que representan este tipo de afirmaciones para los trabajadores humanitarios y las comunidades a las que sirven, destacando la falta de fundamento en vincular ayuda benéfica con actividades terroristas.
Testimonio de Parlamentaria Canadiense
Jenny Kwan, miembro del Nuevo Partido Democrático (NDP) y una de las parlamentarias retenidas, compartió su experiencia. Según declaraciones recogidas, Kwan afirmó que las autoridades canadienses habían notificado a Israel sobre el viaje y sus preparativos. Rechazó la idea de que la delegación representara una amenaza para la seguridad, señalando que la negativa de entrada a ciudadanos y legisladores «genera interrogantes sobre el acceso a vías de diálogo«.
La agenda del grupo incluía una visita de tres días, centrada en el contacto directo con comunidades palestinas desplazadas. La delegación estaba compuesta por miembros del parlamento y representantes de organizaciones civiles, quienes defendieron su derecho a la participación pública y la procedencia de su financiamiento.
Tensión Diplomática Escalada
La situación ha generado un notable incremento en la tensión diplomática entre Canadá e Israel. Las acusaciones de «maltrato» y el debate sobre los estándares internacionales para la recepción de delegaciones oficiales y observadores extranjeros han puesto en relieve las discrepancias bilaterales sobre el acceso a los Territorios Palestinos Ocupados y la categorización de organizaciones humanitarias.
Las autoridades israelíes reiteraron que los criterios de seguridad fueron primordiales ante posibles vínculos con entidades consideradas hostiles. La canciller canadiense y las autoridades pertinentes mantienen el caso bajo seguimiento cercano, evaluando las repercusiones en la relación bilateral y las posibles respuestas institucionales ante eventos similares en el futuro.
Fuente: Infobae