No data was found

ADN Ancestral: Clave de la Longevidad Extrema Revelada

Un fascinante descubrimiento genético en Italia, país conocido por su alta tasa de personas centenarias, sugiere que la clave para alcanzar edades extremas podría estar grabada en nuestro ADN ancestral. La investigación, centrada en el análisis del material genético de individuos que superan los 100 años, ha identificado una conexión directa con la herencia de los antiguos cazadores y recolectores occidentales.

Los hallazgos, publicados en la prestigiosa revista GeroScience, revelan que los italianos centenarios poseen una proporción notablemente mayor de ADN proveniente de estos antepasados prehistóricos, en comparación con el resto de la población. Esto apunta a que variantes genéticas milenarias, introducidas en Europa durante la prehistoria, podrían ser un factor determinante para una vida excepcionalmente larga.

La investigación remarcó que la longevidad es el resultado de factores múltiples, como los genes, el contexto ambiental y los hábitos de vida (Imagen Ilustrativa)

El equipo científico detrás de este estudio pionero ha cuantificado el impacto de esta herencia. Han determinado que por cada pequeño aumento en el ADN de cazadores-recolectores occidentales (WHG), la probabilidad de llegar a los cien años se incrementa en un impresionante 38%. Este efecto es aún más pronunciado en las mujeres, quienes, al poseer una mayor proporción de este ADN ancestral, duplican sus posibilidades de alcanzar el siglo de vida.

«Proponemos que las variantes implicadas en este rasgo -longevidad- podrían haberse introducido en el acervo genético italiano en una época muy antigua»,

afirman los autores del estudio, destacando la antigüedad de esta conexión genética.

Para llegar a estas asombrosas conclusiones, los investigadores llevaron a cabo un riguroso análisis comparativo. Estudiaron los genomas de 333 centenarios y los contrastaron con los de 690 adultos sanos de edad media (alrededor de 50 años), todos residentes en Italia. La comparación se amplió al analizar 103 genomas antiguos, abarcando cuatro grupos fundacionales de la genética italiana: los propios cazadores-recolectores occidentales, agricultores neolíticos de Anatolia, grupos nómadas de la Edad de Bronce y poblaciones antiguas de Irán y el Cáucaso.

Aunque las personas en Italia portan mezclas de ADN de distintos orígenes ancestrales, el material genético de los cazadores-recolectores occidentales mostró una vinculación significativa con la posibilidad de llegar o superar el siglo de vida (Imagen Ilustrativa)

El análisis exhaustivo demostró que, si bien todos los participantes presentaban una mezcla de ADN de estos diversos orígenes ancestrales, fue exclusivamente el material genético de los cazadores-recolectores occidentales el que mostró una asociación estadísticamente significativa con la longevidad. El equipo de investigación enfatizó:

«El presente estudio demuestra por primera vez que el grupo Villabruna/linaje WHG… contribuye a la longevidad en la población italiana».

Los científicos plantean una hipótesis intrigante sobre el mecanismo detrás de este fenómeno. Sugieren que estas variantes genéticas WHG habrían sido seleccionadas durante la última Edad de Hielo, un periodo de condiciones extremas y escasez de recursos. En ese contexto, estos genes habrían conferido ventajas metabólicas y un sistema inmunitario más robusto, características que hoy en día podrían ofrecer una protección innata contra el envejecimiento y las enfermedades asociadas a la edad avanzada.

Dichos genes habrían facilitado un metabolismo más eficiente y fortalecerían el sistema inmunitario, características que en la actualidad ofrecerían protección frente al envejecimiento y las enfermedades asociadas a edades avanzadas (Imagen ilustrativa)

En su artículo, los autores explican la evolución de esta línea de investigación:

“La genética de la longevidad humana se ha estudiado principalmente mediante métodos clásicos desarrollados en estudios de asociación de genoma completo. Gracias a los recientes avances en paleogenómica, es posible investigar en qué medida las ascendencias poblacionales antiguas contribuyen a la formación de rasgos complejos. En este estudio, exploramos el papel de los componentes genéticos antiguos en la longevidad humana, centrándonos en la península itálica, cuyo patrimonio genético incluye diversas ascendencias genéticas pasadas que han contribuido a la composición genética europea actual”.

El análisis detallado confirmó la presencia de una mayor proporción de ascendencia relacionada con los cazadores-recolectores occidentales, también conocida como componente preneolítico, en los centenarios italianos. Los autores añaden:

“En particular, mostramos una mayor contribución de la ascendencia relacionada con cazadores-recolectores occidentales a los centenarios italianos, lo que sugiere que este componente genético preneolítico, que se ha vinculado a los cambios poblacionales ocurridos en Europa después del Último Máximo Glacial, podría ser beneficioso para la longevidad actual”.

Esta investigación subraya la compleja interacción de factores que determinan la longevidad humana. Si bien los genes «buenos», el entorno y los hábitos de vida juegan roles cruciales, este estudio aporta evidencia sólida de que la herencia genética de poblaciones ancestrales podría ser un pilar fundamental para alcanzar edades avanzadas con salud y vitalidad.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER