Un año en órbita y el Telescopio Espacial James Webb sigue deslumbrando. No solo nos entrega datos científicos de vanguardia, sino que también ha capturado imágenes espectaculares del universo, desvelando rincones jamás vistos de cuerpos celestes icónicos.
Estas fotografías sin precedentes ofrecen a los astrónomos una ventana al pasado cósmico, retrocediendo hasta 13.000 millones de años. La comunidad científica y los apasionados por el espacio celebran esta nueva era de descubrimiento visual.

El potente Webb se equipa con cuatro instrumentos principales: la Cámara de Infrarrojo Cercano (NIRCam) de la NASA, el Espectrógrafo de Infrarrojo Cercano (NIRSpec) y el Instrumento de Infrarrojo Medio (MIRI) de la Agencia Espacial Europea y la NASA, y el Espectrógrafo de Imágenes de Infrarrojo Cercano (NIRISS) de la Agencia Espacial Canadiense.
Si bien la mayoría de las impresionantes imágenes provienen de la NIRCam, la MIRI aporta una perspectiva única en infrarrojo medio. Por su parte, los espectrógrafos son cruciales para analizar la composición de los objetos observados, ¡incluyendo la de exoplanetas!
Maravillas Capturadas por el James Webb:
1. El Esplendor de Cassiopeia A

¡Como un adorno cósmico deslumbrante! El James Webb ha inmortalizado la supernova Cassiopeia A. En ella se aprecian intrincados cúmulos de azufre, oxígeno, argón y neón, remanentes de una estrella extinta. Lo más fascinante es la presencia de polvo y moléculas en ese gas, que son la promesa de futuras estrellas y planetas.
2. Wolf-Rayet 124: Una Estrella en su Apogeo

La imagen de la estrella Wolf-Rayet 124 es el resultado de la colaboración entre NIRCam y MIRI. Esta estrella, ubicada a 11.000 años luz, es 20 veces más masiva que nuestro Sol y ostenta una temperatura superficial de 50.000 Kelvin, ¡una de las más calientes conocidas!
Alrededor de Wolf-Rayet 124, el Webb revela otras estrellas y galaxias asomándose entre la nebulosa de gas y polvo que la estrella ha expulsado, cubriendo una extensión de 10 años luz. La nebulosa, con sus formas irregulares, muestra cómo el viento estelar moldea estos brillos cósmicos.
3. Júpiter Bajo la Lupa del Webb

El gigante gaseoso de nuestro Sistema Solar, Júpiter, también ha sido objeto de la mirada del James Webb. El telescopio ha detectado una corriente en chorro de 4800 kilómetros de ancho justo sobre el ecuador, por encima de sus capas de nubes principales.
4. Messier 74: La Galaxia Fantasma

Conocida como la Galaxia Fantasma (NGC 628 o Messier 74), esta maravilla exhibe una espiral de simetría perfecta. Sus delicados brazos de gas y polvo revelan un denso cúmulo estelar en su centro. Ubicada a 32 millones de años luz en la constelación de Piscis, es un foco de estudio para comprender la formación y estructura de las galaxias espirales.
5. El Nacimiento de una Estrella

El JWST ha capturado el momento en que una estrella recién nacida expulsa chorros de gas supersónicos desde sus polos. Con apenas decenas de miles de años, esta estrella joven está rodeada por regiones brillantes conocidas como objetos Herbig-Haro. Estos se forman cuando los chorros colisionan con el material circundante, creando ondas de choque. El objeto HH 211, fotografiado aquí, se encuentra a mil años luz de la Tierra.
6. La Nebulosa de la Tarántula al Detalle

A 161.000 años luz de distancia, en la Gran Nube de Magallanes, se encuentra la Nebulosa de la Tarántula. El James Webb ha creado un impresionante mosaico infrarrojo de alta resolución, abarcando unos 340 años luz. Esta nebulosa es la zona de formación estelar más grande y luminosa de todo el Grupo Local, hogar de estrellas masivas como R136a1, ¡con más de 250 veces la masa de nuestro Sol!
7. Galaxia Espiral LEDA en Perspectiva

A principios de 2023, el JWST calibró sus instrumentos infrarrojos, regalándonos una instantánea de la galaxia espiral LEDA 2046648. Esta agrupación estelar se encuentra a mil millones de años luz, en la dirección de la constelación de Hércules.
8. Urano y sus Anillos Sorprenden

En abril, el James Webb dirigió su mirada hacia Urano, el séptimo planeta de nuestro sistema. En tan solo 12 minutos, el telescopio logró capturar 11 de sus 13 anillos, un logro solo antes alcanzado por sondas como la Voyager 2 y telescopios terrestres avanzados.
9. El Final de una Estrella: La Nebulosa del Anillo

La Nebulosa del Anillo, aunque parezca un planeta en telescopios pequeños, es en realidad los restos de una estrella moribunda. El Webb nos ofrece dos visiones: una de la NIRCam y otra de la MIRI, esta última brindando la imagen más nítida del halo tenue que rodea el anillo brillante. La presencia de una segunda estrella podría estar moldeando estas capas expulsadas.
10. NGC 5194: Un Abrazo Cósmico

A 27 millones de años luz, la galaxia NGC 5194 (M51) se encuentra en una interacción gravitatoria intensa con su vecina, la galaxia enana NGC 5195. Este fascinante dúo es uno de los pares más estudiados, y se cree que la influencia de su compañera es clave en la definición de sus prominentes brazos espirales.
11. Los Pilares de la Creación Revelados

Los icónicos Pilares de la Creación, capturados originalmente por el Hubble, han sido revisitados por el James Webb con un nivel de detalle sin precedentes. Estas gigantescas columnas de gas en la Nebulosa del Águila, ubicadas a 6.500 años luz, revelan muchas más estrellas en formación que su predecesor. Las ondulaciones en los bordes son el rastro de chorros supersónicos de estrellas recién nacidas interactuando con el material circundante, un proceso que continuará por millones de años.
12. Wolf-Lunmark-Melotte: Una Ventana al Pasado Remoto

La imagen de la solitaria galaxia enana Wolf-Lunmark-Melotte (WLM), a 3 millones de años luz, es de gran interés para los astrónomos. Al ser uno de los miembros más remotos del Grupo Local y poco probable que haya interactuado con otros sistemas, WLM se convierte en un laboratorio natural para estudiar la formación y evolución galáctica.
Fotografías: NASA
Fuente: Infobae