A partir de enero de 2026, la Asamblea Nacional dará un giro en su agenda legislativa. Sus prioridades estarán sustentadas en tres pilares: seguridad, salud y lucha contra la corrupción.
El presidente del Legislativo, Niels Olsen, en entrevista con EL UNIVERSO, evalúa los siete meses de gestión en vísperas de cerrar las actividades legislativas de 2025.
Destaca un avance de un 41 % en el cumplimiento de la agenda establecida en mayo pasado, y considera que la mayor dificultad es encontrar acuerdos a nivel de las comisiones y que el barco que conduce navega en medio de tormentas.
¿Cómo evalúa los primeros siete meses de la Asamblea? ¿Cómo encontró este barco?, ¿ya está en su curso?
Es muy difícil decir que llegamos a la receta perfecta, que estamos en curso, sino más bien es un barco gigante que navega en una tormenta y que, dependiendo de dónde venga el viento, uno tiene que ir girando el timón del barco. Esto es aprendizaje constante, escucha constante de lo que nos dicen las personas, nos dicen los ciudadanos, nos dicen los medios, para con base en eso ir redireccionando este gran barco. Si pongo los siete meses en una balanza, puedo decir que ha sido una gestión con resultados positivos, a pesar de estar trepado en un caballo muy chúcaro. Creo que se sigue dentro de una luna de miel y lo dicen los resultados: hay una buena aceptación, superior al 40 %. Pero hay que trabajar con mayor compromiso y eficiencia.
¿Qué se le ha hecho más difícil?
Encontrar mínimos acuerdos con las diferentes fuerzas políticas, porque mi rol de presidente de la Asamblea es tratar de tener un pleno que esté discutiendo y debatiendo leyes que les importan a los ecuatorianos. Pero obviamente somos la olla política del país. Aquí se viene a respirar, a comer política todo el día, y siempre existen los debates que dejan de ser técnicos para convertirse en políticos. Tenemos una agenda legislativa que la construimos con todas las fuerzas políticas y salieron 53 proyectos de ley.
¿Son 53 proyectos de ley tramitados?
No, fueron incluidos en la agenda legislativa 2025-2027; y, si hacemos un corte hasta fines de noviembre, tenemos un avance de un 41 % en tan solo siete meses de gestión. Son veintidós proyectos tratados, de los cuales trece fueron archivados y nueve aprobados en el pleno. Ahora, empezamos reuniones con los presidentes de las comisiones para determinar qué es lo que está pasando que no logran su ejecución.
¿Cuáles son los hallazgos?
He encontrado desde temas muy políticos, como no llegar a acuerdos dentro de la comisión para avanzar con un proyecto de ley, hasta temas técnicos. Hay comisiones que tienen una muy buena gestión, mientras que hay otras comisiones que necesitan acelerar el paso.
¿A quiénes se refiere?
Por ejemplo, la Comisión de Desarrollo Económico ha hecho un excelente trabajo priorizando la ejecución de proyectos, a más de los económicos urgentes. Mi forma de trabajar con los presidentes de las comisiones siempre va a ser propositiva en el sentido de que los reúno y quiero que me digan lo que necesitan para hacer un mejor trabajo. También conocer si las prioridades que establecieron al inicio de la gestión siguen siendo las mismas luego de siete meses de gestión. Muchas de las comisiones me van a proponer nuevos proyectos de ley para poder incluir dentro de la agenda legislativa.
¿Eso significa una nueva agenda?
Eso quiere decir que a inicios de enero de 2026, lo más probable, estaré presentando una nueva agenda legislativa reestructurada escuchando las necesidades de lo que nos están diciendo los ecuatorianos.
¿Se va a reestructurar la agenda legislativa?
Se va a reestructurar y se van a establecer nuevas prioridades con tres pilares: la lucha contra la corrupción, seguridad y salud. Esos serán los tres principales pilares para iniciar el próximo año y las comisiones tendrán que reformular sus proyectos para cumplir con estas tres necesidades, que son lo que los ecuatorianos nos están pidiendo en este momento.
¿Qué se tratará en el tema de seguridad?
En el tema de seguridad tenemos varios proyectos que son muy importantes y relevantes, como la ley de ciberseguridad, que está para segundo debate; tenemos el proyecto de ley de apoyo a las Fuerzas Armadas, que está para el primer debate en el pleno, y otros tres proyectos más.
En la lucha contra la corrupción, ¿cuáles son los proyectos, las prioridades de 2026?
Tenemos varios proyectos en diferentes comisiones. La lucha contra la corrupción es completamente transversal. La tenemos en la Comisión de Transparencia, la Comisión de Seguridad y la Comisión de Desarrollo Económico. Es un pilar completamente transversal a varios proyectos de ley.

¿Qué pasa con el tema de salud? ¿Cómo la Asamblea le responde a la gente que reclama en los hospitales?
El proceso de fiscalización es parte del rol de todos los asambleístas y lo están llevando a cabo. Vemos a la Dra. Annabella Azín y a Juan José Reyes, que están todas las semanas en los hospitales y fiscalizando, que no es lo mismo que hacer show político, porque hay dos tipos de fiscalización: hay el tipo de fiscalización donde el asambleísta busca solo hacer un tiktok dentro del hospital y hay otros asambleístas profesionales y serios que entran a los hospitales a fiscalizar, hacer llamados de atención, hacer pedidos de información para poder llegar a conclusiones.
¿Cuáles son esas conclusiones a las que ha llegado ADN frente al tema de salud?
El proyecto político no va a solapar a los corruptos. Caiga quien caiga. Y esa ha sido la directriz, la visión o la filosofía desde el primer día de constitución de ADN.
El asambleísta Juan José Reyes señala que llevan desde junio pasado investigando el tema de salud…
No es uno nada más: son nueve procesos de fiscalización que tiene la Comisión de Salud en este momento.
¿Cuáles procesos?
El de la red de salud pública, por ejemplo, siendo el más importante. Además de fiscalizar tiene que estar trabajando también en legislar.
¿Cuándo conoceremos un informe sobre salud?
Eso hay que preguntar al presidente de la comisión. Sin embargo, con la reunión que tuve la semana pasada estoy haciendo seguimiento y empujando para que cierre los informes la Comisión de Salud. Hay otra comisión que es la Comisión de Transparencia, que en esta semana va a cerrar el informe del caso Progen. Entonces, se están llevando adelante fiscalizaciones en cada una de las comisiones. ADN no solapa ni nunca va a solapar absolutamente a ninguna persona.
¿Qué le dice a la gente que cuestiona que la fiscalización tarda cuando están en comisiones que controla el oficialismo?
No una fiscalización por hacer shows. Es una fiscalización responsable, y las cosas cuando se trabajan bien toman su tiempo, y el proceso de fiscalización de cada una de las comisiones se está llevando adelante y espero que pronto puedan cerrar los informes. Va a haber resultados y tenemos el primer resultado en esta semana con el informe de Progen.
En seguridad, ADN plantea una enmienda constitucional. ¿Habrá más enmiendas constitucionales y ADN usará esa vía para superar lo que no pasó en la Corte y tampoco en las urnas?
Es muy probable que venga otro tipo de enmiendas. En este momento estamos enfocados con la enmienda que presentó la asambleísta Lucía Pozo, y la Corte tendrá que pronunciarse como dicta el proceso correspondiente.
¿Habrá una nueva confrontación con la Corte Constitucional?
Espero que no; espero que no haya confrontación. Aquí las cosas no se hacen para confrontar a una institución. Aquí lo que estamos haciendo es respondiendo a las necesidades de las personas. Los ecuatorianos están hartos de que la Constitución sea garantista, que proteja de manera excesiva los privilegios que tienen los criminales o las PPL en nuestro país. El presidente Daniel Noboa hizo la propuesta de una asamblea constituyente; los ecuatorianos democráticamente dijeron que no y nos pidieron que la Asamblea trabaje con las herramientas que tenemos, y eso es justamente lo que estamos haciendo. Hemos propuesto a la Corte que las PPL salgan del grupo prioritario de la Constitución. Esperamos su respuesta.
¿Con cuántos votos cuenta la mayoría legislativa?
Hemos visto que los proyectos de ley se están aprobando con 78, 80, 82 votos en promedio.

¿Se puede confiar en el correísmo?
No me gusta generalizar. Creo que de todas las fuerzas políticas existen muy buenos asambleístas, como también pueden existir no tan buenos asambleístas que tienen una agenda propia y no una agenda de país.
¿Usted alguna vez ha confiado en el correísmo?, ¿le ha ido bien?
He tenido dos experiencias con la Revolución Ciudadana en que han faltado a la palabra. La primera hace dos semanas, cuando convoqué a una reunión a la jefa de bancada de ADN, Michelle Mancheno, y a Valentina Centeno como exjefa de bancada; y por el otro lado, a Juan Andrés González como actual jefe de bancada y Viviana Veloz como exjefa de bancada. Propuse sentarnos a dialogar y empezar a hablar de los proyectos de ley que son importantes para el país y que el Ecuador ya no puede esperar más. Acordamos reunirnos el martes siguiente, para presentar en la mesa los proyectos que son importantes para las dos bancadas. Lastimosamente, el jefe de bancada actual, Juan Andrés González, salió a decir mentiras de lo que había pasado en esa reunión.
El asambleísta González dijo que no hubo la posibilidad de reunirse y que lo dejaron plantado.
Eso no es cierto. Entonces, ahí tengo un primer encontrón con el jefe de bancada de la Revolución Ciudadana.
¿Y el segundo?
El segundo fue la semana pasada, cuando teníamos un proyecto de ley sobre la trata de personas, un proyecto de ley muy importante para las víctimas de Furukawa. A pesar de tener los votos para archivar ese proyecto de ley, una asambleísta de la Revolución Ciudadana pidió que se reconsidere esa votación porque es un proyecto de ley que se puede salvar. Fue una conversación que tuvieron entre bancadas y me notificaron la decisión tomada, y la RC incumplió con su palabra de abstenerse a la votación al igual que el movimiento ADN, y luego salieron con el cuento de que ADN no tenía los votos, lo cual era completamente falso. Lastimosamente, la Revolución Ciudadana faltó a la palabra.
¿Va a seguir confiando en ellos?
Por naturaleza, yo siempre confío en las personas. Personas, no en la persona. El canal siempre va a estar abierto, pero no con la persona que incumple con su palabra. Voy a insistir siempre en lo que es bueno para el país. Sea lo que sea, mi rol como presidente de la Asamblea es que se debatan con altura los diferentes proyectos de ley.
Hay leyes que se tramitan rápidamente, como su propuesta de la ley seca, como si fuera una ley urgente.
No, no es urgente. Hay que diferenciar. He presentado dos proyectos de ley en mi gestión como asambleísta, como la ley para fortalecer la conectividad aérea del país, que tiene más de 400 artículos, y eso toma su tiempo. Mientras que el proyecto de la ley seca, como es conocida, es un proyecto con un solo artículo y no necesita el tiempo que necesita un proyecto de 400 artículos.
Pero hay otros proyectos pequeños que no muestran la misma premura…
No confundamos. Es un proyecto de ley de un solo artículo. Hay una premura porque simplemente la Constitución no te permite reformar el Código de la Democracia un año antes de las elecciones. Fui ministro de Turismo por un poco más de 3 años; este pedido viene por parte del sector turístico por muchísimos años. En los últimos 7 años han existido 11 elecciones y el problema es que el sector turístico, hoteles, hostales, cafeterías, restaurantes, cruceros, barcos, etcétera, no pueden facturar bebidas alcohólicas, lo cual impacta directamente a la economía de ese negocio.
¿Usted cree que hay una autonomía de actuación en la Asamblea frente al Ejecutivo?
Absolutamente, hay autonomía del Ejecutivo. La Asamblea Nacional es un poder completamente independiente. Que no se vaya a confundir con un trabajo articulado con el Ejecutivo.
¿Pero cuál es el temor de mostrarse coordinados?
Creo que el ecuatoriano está harto, está cansado de tener una Asamblea que lo único que busca es ponerle el pie al Ejecutivo. Eso se terminó, a pesar de que todavía hay algunos asambleístas de la oposición que siguen tratando de ponerle el pie al Ejecutivo y votando en contra de los proyectos de ley que vengan del Ejecutivo. Hay un trabajo en equipo, hay un trabajo articulado definitivamente, pero es independiente.
¿La Asamblea Nacional no es un apéndice del Ejecutivo?
No es un apéndice. Es un poder completamente independiente.
Porque cumple una agenda, un rol, ¿bloquea la fiscalización de temas incómodos para el Gobierno?
Tenemos una agenda en común, que es diferente, una agenda en común por el bien del país. Si la Asamblea Nacional y el Ejecutivo se han puesto como los pilares más importantes la lucha anticorrupción, contra la inseguridad y mejorar los servicios de salud, entonces, ¡qué bien! Esas son las tres cosas que nos unen a la Asamblea Nacional y al Ejecutivo, y por eso vamos a trabajar. Ojalá que las otras fuerzas políticas también tengan esa madurez política, que puedan llegar a mínimos acuerdos.
Al finalizar el 2025, ¿qué le queda debiendo la Asamblea al país?
Sentarnos a conversar y a establecer mínimos acuerdos para poder debatir con altura y técnicamente los proyectos de ley que son importantes para nuestro país. Y no me cansaré de seguir insistiendo a cada una de las fuerzas políticas en que hay que llegar a mínimos acuerdos.
¿Cuál es su mensaje a los electores y a las fuerzas políticas al finalizar este año 2025?
Arrancamos un nuevo capítulo para nuestro país. Luego de las últimas elecciones, los ecuatorianos nos pidieron que trabajemos en beneficio de nuestro país, que lleguemos a mínimos acuerdos en temas que son prioritarios para los ecuatorianos y que trabajemos con las herramientas que tenemos. Tenemos una gran oportunidad por delante, y creo que se requiere mucha madurez política.
¿Y la gente qué puede esperar de la Asamblea?
Que la gente sepa que puede confiar en la Asamblea Nacional, que puede confiar en el proyecto político también. Estamos más comprometidos que nunca. Los hemos escuchado y estamos trabajando como nos han pedido.
(I) Fuente: El Universo