Un cuantioso robo fue descubierto la mañana del pasado lunes, 15 de diciembre, en una joyería ubicada en las calles Chile y José Vélez, en el centro de Guayaquil.
Al abrir el local, su propietario encontró vitrinas vacías, cables cortados y un hueco en una de las paredes, evidencia de un asalto planificado que dejó pérdidas estimadas en $ 100.000.
Según el testimonio del dueño, recogido por Ecuavisa, los antisociales habrían ingresado por un negocio vecino que permanece desocupado, desde donde abrieron un boquete para acceder directamente a la joyería.
Todo apunta a que los responsables estudiaron el lugar con anticipación.
Los delincuentes aprovecharon trabajos que se ejecutan en la zona, los cuales mantienen los locales cubiertos con lonas, creando un corredor oscuro y con poca visibilidad.
Esta condición habría facilitado que cortaran los cables de las cámaras de vigilancia y alarmas, evitando así cualquier registro del ilícito.
Una vez dentro, los sujetos sustrajeron las memorias de las cámaras, realizaron perforaciones adicionales en el techo para asegurarse de que todo estuviera desconectado y utilizaron una moledora para abrir la caja fuerte, de donde se llevaron la totalidad de la mercadería. (I)
Fuente: El Universo