La constante evolución de la inteligencia artificial (IA) está redibujando el panorama laboral, y un alto cargo de OpenAI ha puesto el foco en los trabajos más vulnerables a ser transformados por la automatización. Olivier Godement, quien lidera los productos empresariales en OpenAI, compartió sus proyecciones sobre cómo las empresas buscan optimizar su eficiencia y rentabilidad mediante estas tecnologías emergentes.
Trabajos bajo la lupa de la Inteligencia Artificial
Godement enfatizó que la automatización de tareas es una tendencia imparable, aunque se presenta de forma gradual. «La IA no eliminará estos empleos de la noche a la mañana, pero sí automatizará funciones que hasta ahora eran realizadas por personas«, señaló durante una reciente aparición en el pódcast “Aprendizaje sin supervisión”. La clave, según él, no reside en una amenaza futurista, sino en herramientas de IA que ya están siendo implementadas activamente por líderes empresariales a nivel global.

Identificó tres áreas principales donde el impacto de la IA es particularmente notable:
- Ciencias de la vida y la industria farmacéutica: Este es uno de los primeros sectores en sentir el avance de la IA. Godement, quien trabaja de cerca con compañías como Amgen, gigante biotecnológico, destaca la eficacia de la IA en la gestión de tareas regulatorias complejas. Los algoritmos son capaces de procesar y detectar modificaciones en documentos con una precisión y velocidad que superan con creces la capacidad humana.
La carga administrativa en el sector farmacéutico es inmensa. Tras la fase de desarrollo científico y validación, que involucra ensayos y experimentación, se despliega una extensa etapa de creación documental, revisión y aprobación por parte de entidades reguladoras. La IA se encarga de gestionar, consolidar y auditar volúmenes masivos de información, identificar sutiles diferencias entre versiones y asegurar la conformidad normativa, acortando plazos que antes se medían en meses o años a períodos significativamente menores. Se prevé una transformación masiva una vez se establezcan las políticas de trazabilidad y auditoría para estos sistemas.

- Ingeniería de software y desarrollo de código: El segundo sector en la mira es la ingeniería de software. Los recientes avances en modelos de lenguaje, como Codex, han revolucionado la productividad de los desarrolladores. Godement incluso mencionó que en OpenAI, el equipo de ingenieros puede producir hasta un 70% más de código gracias a estas herramientas. La adopción de IA en la programación es tan generalizada que su eliminación repentina podría generar una fuerte resistencia. Si bien la IA aún no reemplaza por completo la complejidad del trabajo de un ingeniero de software, sí está asumiendo una parte importante de su rutina, incluyendo tareas repetitivas, generación de código y análisis de flujos de trabajo.

- Ventas y atención al cliente: Finalmente, el área de ventas y servicio al cliente es el tercer campo en riesgo. Empresas como T-Mobile ya están aprovechando soluciones de IA para gestionar interacciones con sus clientes, mejorando la calidad y escalabilidad de las respuestas automatizadas. La IA ofrece respuestas de alta calidad que resultan en experiencias fluidas y satisfactorias para el usuario. Esto se traduce en beneficios como la reducción de tiempos de espera, una mayor personalización de las interacciones y la capacidad de brindar atención multilingüe sin necesidad de expandir plantillas. Además, gracias a su aprendizaje continuo, la IA puede adaptarse y mejorar su desempeño basándose en las experiencias reales con los clientes.
Fuente: Infobae