El Genoa de Johan Vásquez luchó hasta el último minuto y estuvo a punto de sorprender al Inter, que sufrió para mantener la victoria de 1-2 que lo coloca en la cima de la Serie A. El Estadio Luigi Ferraris se convirtió en un escenario especialmente complicado para el conjunto Nerazzurri, que apenas logró contener los embates del equipo local en uno de los partidos más emotivos de la jornada 15 del fútbol italiano.
Con goles de Yann Aurel Bisseck en el minuto 6 y de Lautaro Martínez al 38, el Inter logró imponer su ritmo desde los primeros minutos, para inclinar la balanza a su favor y mostrar por qué se mantiene como uno de los equipos más sólidos del campeonato. La efectividad en los ataques iniciales y la presión constante generaron oportunidades claras, haciendo parecer que el partido se encaminaba hacia un dominio absoluto del líder actual.
Sin embargo, los ajustes tácticos de Daniele De Rossi cambiaron el curso del encuentro. La implementación del esquema 3-5-2 permitió al equipo local recuperar control en el mediocampo y generar complicaciones a la defensa del Inter. Los cambios estratégicos no solo equilibraron el partido, sino que también demostraron la capacidad de adaptación de su equipo frente a un rival de jerarquía.
Vitor Oliveira acortó distancias para el Genoa en el minuto 68, para poner en aprietos al Inter, que vio cómo su ventaja peligraba en los últimos minutos. Sin embargo, la actuación de Yann Sommer resultó decisiva; sus intervenciones oportunas evitaron el empate y garantizaron que el equipo de Milán conservara los tres puntos.
El empate del Milan ante el Sassuolo, sumado a la inesperada derrota del Napoli frente al Udinese, abrió la puerta para que el Inter tome el liderato de la Serie A, alcanzando 33 puntos, uno más que los rossoneri y dos por delante de los napolitanos. Por su parte, el equipo de Johan Vásquez todavía respira en la tabla tras alcanzar 14 unidades, apenas dos por encima de la zona de descenso.(D)