Lito Vitale: El Puente Musical que Trasciende Generaciones
En una reveladora conversación en los estudios de KCH FM Ecuador, el legendario músico Lito Vitale compartió pinceladas de su vasta trayectoria, destacando la esencia de la colaboración y la fusión de géneros como pilares de su carrera. Vitale, un referente indiscutible de la escena musical argentina, subrayó que “unirnos a otros, nutrirnos de diferentes expresiones, es algo totalmente natural”.
Con una franqueza que caracteriza su estilo, Vitale hizo un recorrido por su pasado, reconociendo cómo los prejuicios iniciales entre distintos géneros musicales se han ido disipando. «Antes, el folclorista, el tanguero, el rockero, parecían compartimentos estancos. Pero con el tiempo, hemos aprendido a escucharnos mutuamente, a derribar esas barreras», comentó, enfatizando cómo este proceso permite a los artistas descubrir nuevas facetas de su propio talento.
El diálogo viró hacia un plano más íntimo al hablar de las influencias familiares. Vitale reveló cómo la música que sus padres compartían, y que en su juventud pudo haber pasado desapercibida por el afán de crear su propio camino, terminó calando hondo en su inconsciente colectivo. «A veces, la música de nuestros mayores llega de forma sutil, pero su impacto es profundo. Lo fundamental es la unión y la aceptación, no el juicio«, afirmó.
Para el artista, la música es una necesidad vital, que trasciende el ámbito puramente comercial. «Ser músico es una vocación, una forma de ser. El dinero es una consecuencia, una bendición si llega, pero no es el motor principal. La pasión es lo que nos impulsa«, declaró con convicción.
Vitale evocó tiempos pasados, marcados por la dictadura y la búsqueda de espacios de resistencia cultural. Rememoró la fundación de MIA (Músicos Independientes Asociados) junto a su amigo Mex Urtizberea en su hogar de Villa Adelina. Este espacio, impulsado por sus padres Rubens (Donvi) y Esther Soto, se convirtió en un refugio para artistas y músicos, fomentando la conversación y la gestación de proyectos artísticos que marcaron una época. «Mis padres, amantes de la cultura, nos expusieron desde pequeños a experiencias enriquecedoras como el Di Tella, siendo ellos mismos tangueros y pioneros en traer el rock a casa», recordó con gratitud.

La transición hacia la democracia trajo consigo nuevas oportunidades. La formación del Trío Vitale-Baraj-González (junto a Bernardo Baraj y Lucho González) catapultó a Vitale a la fama, interpretando música instrumental de folclore y tango, lo que le permitió vivir de su arte por primera vez. «Antes me rebuscaba dando clases, tocando en eventos, siendo sonidista. Fue un momento de consolidación», señaló.
Vitale enfatizó la importancia de la conexión intergeneracional, una experiencia que vivió desde joven al tocar con músicos de mayor trayectoria. «Sé lo valioso que es para un joven artista conectar con personas con más experiencia. Esa apertura es fundamental», aseveró.
Ante la pregunta sobre el propósito de crear música, especialmente en contextos desafiantes, Vitale fue categórico: «El objetivo no es la acumulación de riqueza. Vivimos en un mundo donde todo parece girar en torno a ganar dinero, pero para nosotros, el fin último es hacer lo que amamos, vivir de ello con dignidad. No aspiro a ser millonario, sino a ser fiel a mi arte».
Fuente: Infobae