El desierto de América del Norte, conocido por su aridez extrema, está siendo testigo de un evento extraordinario: el renacimiento del antiguo lago Manly. Tras un otoño con precipitaciones sin precedentes, el corazón del Parque Nacional Valle de la Muerte, específicamente la Badwater Basin, se ha transformado de nuevo en un cuerpo de agua, sorprendiendo a locales y visitantes.
La Badwater Basin, el punto más bajo del continente a 86 metros bajo el nivel del mar, recibió una cantidad de lluvia que superó todas las expectativas. Entre septiembre y noviembre, la región acumuló 6,1 centímetros de lluvia, no solo sobrepasando la media anual habitual sino también estableciendo un nuevo récord histórico. Este fenómeno, impulsado por lluvias excepcionales, está trayendo de vuelta la imagen de este lago ancestral que no se veía con tal magnitud desde hace años.

Las cifras del Servicio de Parques Nacionales (NPS) revelan la magnitud del evento. Solo en noviembre, el Valle de la Muerte registró 4,47 centímetros de lluvia, superando el récord previo de 1923 con 4,32 centímetros. Aunque el lago actual es una versión más superficial en comparación con el que se formó tras el huracán Hilary en 2023, donde se podía navegar en kayak, su presencia es un espectáculo natural digno de admirar.
Actualmente, la profundidad del lago es mínima, apenas superando la altura de los zapatos en muchas áreas. El agua se ha concentrado a aproximadamente 1,6 kilómetros del estacionamiento de Badwater Basin, facilitando su acceso para la observación. Sin embargo, se advierte sobre posibles cierres temporales debido a condiciones de inundación.
La historia milenaria del lago Manly
El lago Manly tiene una historia que se remonta a miles de años, durante las glaciaciones. En ese entonces, este cuerpo de agua cubría una vasta extensión del Valle de la Muerte, alcanzando profundidades considerables. Con el paso del tiempo y el cambio climático, el lago se evaporó, dejando a su paso los característicos salares que hoy componen la cuenca.

La reaparición del lago en tiempos modernos es un acontecimiento poco común, dada la naturaleza extrema del Valle de la Muerte. Su formación depende de precipitaciones excepcionales que logren cubrir los salares. El agua que se acumula en la cuenca no tiene una salida natural de drenaje, quedando atrapada hasta que se evapore. Este proceso puede durar meses, ofreciendo un espectáculo visual único con los reflejos de las montañas circundantes.
Andrew Heltzel, director comercial de Xanterra Travel Collection, destaca la importancia de visitar el lago pronto, ya que «el lago se reduce cada día por la evaporación». Además, las condiciones climáticas recientes, con lluvias intensas pero bien distribuidas, podrían ser el preludio de una espectacular floración de flores silvestres en la próxima primavera, un evento que no se ha visto con tal potencial desde 2016.

Las fuertes lluvias también han causado cierres temporales de carreteras dentro del parque, con varios caminos cubiertos de escombros. Sin embargo, sitios emblemáticos como Zabriskie Point, Dantes View, Badwater Basin y Mesquite Sand Dunes permanecen accesibles. Se aconseja a los visitantes precaución en las rutas no pavimentadas y estar preparados para cualquier eventualidad.
Para los amantes de la astronomía, el parque será sede del Dark Sky Festival en febrero. Este evento es una oportunidad inmejorable para disfrutar de la observación estelar en un área designada como Gold Tier Dark Sky Park, uno de los cielos más oscuros del mundo, donde las vistas del universo son, como afirma Heltzel, «incomparables».
Fuente: Infobae