Con la llegada del verano, son muchos los ecuatorianos que se animan a **activar su rutina física** o inscribirse en el gimnasio, buscando mejorar su estado de forma tras un invierno de menos movimiento y quizás excesos culinarios. Si bien el ejercicio es un pilar fundamental para gozar de buena salud, los expertos recalcan que iniciar o **retomar una actividad deportiva sin una evaluación médica previa representa un riesgo innecesario y evitable**. La revisión médica especializada se erige como un guardián de la seguridad y, en ocasiones, puede ser un **salvavidas**.
Las estadísticas son contundentes y respaldan la urgencia de esta medida. Se estima que más del **90% de las muertes súbitas** en deportistas aficionados podrían ser prevenidas si se realiza una adecuada evaluación cardiológica previa. Un simple pero crucial **electrocardiograma** puede revelar alteraciones eléctricas en el corazón, presentes hasta en un **8% de los adultos** que practican deporte de alta intensidad. Asimismo, los análisis de laboratorio son vitales para detectar problemas como anemia, deshidratación o desbalances metabólicos, afecciones que afectan a cerca del **30% de quienes se ejercitan**, incluso si no presentan síntomas evidentes o se sienten completamente sanos.

El **doctor Oscar García**, reconocido cardiólogo de la **Clínica Ricardo Palma**, enfatiza la importancia de una revisión médica integral antes de iniciar o retomar cualquier disciplina deportiva. Según el especialista, esta evaluación proporciona una **visión completa del estado de salud general**, tanto para quienes ya tienen experiencia como para los principiantes, ayudando a **prevenir complicaciones severas**.
“Una evaluación exhaustiva debe contemplar un panel completo de análisis de laboratorio, incluyendo hemograma, niveles de glucosa, función renal (creatinina), perfil lipídico (colesterol total, HDL, LDL y triglicéridos), electrolitos, pruebas de función hepática (TGO/AST y TGP/ALT), y un examen de orina completo. Complementariamente, es indispensable una evaluación cardiológica que incluya electrocardiograma, prueba de esfuerzo y **ecocardiograma Doppler**. Al culminar, un cardiólogo analizará en detalle los resultados, ofreciendo un informe con recomendaciones personalizadas. Estos estudios son la base para determinar si una persona está en condiciones óptimas para realizar actividad física y, si es necesario, **adaptar la rutina a sus necesidades específicas**”, detalló el doctor García.

Enfermedades Silenciosas Bajo la Lupa Deportiva
El chequeo médico deportivo se presenta como una valiosa oportunidad para **detectar afecciones que a menudo permanecen ocultas** durante años. El **doctor Marco Antonio Romero**, también cardiólogo en la Clínica Ricardo Palma, señala que “estos exámenes frecuentemente revelan dislipidemias, hipertensión arterial, arritmias, valvulopatías, cardiopatías estructurales o factores de riesgo cardiovascular. Son condiciones que, en muchos casos, el **paciente desconoce por completo**, y cuyo primer indicio podría ser un evento de salud grave. La evaluación cardiológica permite una **intervención temprana** antes de que estas patologías se manifiesten”.
En la práctica clínica, se identifica que personas con **sobrepeso**, presión arterial elevada, diabetes, antecedentes de tabaquismo, dislipidemia, mayores de 40 años, o quienes llevan un estilo de vida sedentario, requieren un seguimiento médico riguroso antes de iniciar entrenamientos. Asimismo, aquellos que experimentan síntomas como fatiga inusual, palpitaciones o dolor en el pecho deben ser evaluados. Esta misma precaución se extiende a jóvenes y adolescentes con antecedentes familiares de infarto, muerte súbita o cardiopatías hereditarias.
Es fundamental comprender que el **chequeo médico deportivo es una herramienta preventiva** de gran valor. No solo protege la integridad cardiometabólica del deportista, sino que también contribuye a **optimizar el rendimiento deportivo** y facilita la creación de planes de entrenamiento personalizados, adaptados a las capacidades y características individuales de cada persona. La personalización es clave, ya que no existen dos deportistas idénticos, y un enfoque a medida es esencial para quienes buscan entrenar con seguridad y **potenciar su desempeño**.

En resumen, la revisión médica deportiva ofrece la posibilidad de **descubrir factores de riesgo latentes**, ajustar los planes de ejercicio y asegurar que la actividad física se transforme en una poderosa aliada del bienestar, en lugar de una amenaza para la salud. Ante el aumento de la práctica deportiva con la llegada del verano, los especialistas insisten: la evaluación médica previa no es un lujo, sino una **necesidad básica y responsable** para todos.
Fuente: Infobae