La reciente Conferencia de las Partes (COP30), celebrada en la vibrante ciudad amazónica de Belém, Brasil, ha concluido, y si bien los acuerdos generales no alcanzaron las expectativas globales, sí nos dejó un legado significativo en materia de salud. La iniciativa más destacada es el lanzamiento oficial del Plan de Acción de la Salud de Belém (BHAP), un marco innovador que prioriza la adaptación climática con un enfoque exclusivo en los sistemas sanitarios.
Este plan, respaldado por el Centro Climay y el Lancet Countdown Latinoamérica, representa un avance crucial. El BHAP no solo establece una hoja de ruta global, sino que se complementa con una valiosa Action Library. Este repositorio ofrece un compendio de estudios de caso y ejemplos prácticos de intervenciones de salud adaptadas a diversas realidades geográficas, demostrando ser un paso fundamental para unificar el debate global sobre la intrínseca relación entre el clima y nuestra salud.

Un Respaldo Fundamental para Latinoamérica
La llegada del BHAP es particularmente oportuna para nuestra región, Latinoamérica. La comunidad científica ha documentado con alarma cómo la crisis climática ya está impactando de forma severa en nuestros sistemas de salud. Las olas de calor extremas, la proliferación de epidemias como el dengue, las severas sequías que derivan en incendios forestales y un aumento de enfermedades respiratorias, así como fenómenos meteorológicos extremos y pérdidas económicas que superaron los 19 mil millones de dólares en 2024, son solo algunas de las evidencias. Como venimos advirtiendo desde LancetCountdown Latinoamérica, la salud y la acción climática son pilares interdependientes.
El plan articula sus esfuerzos en tres líneas estratégicas prioritarias para fortalecer la capacidad de respuesta y la resiliencia de los sistemas de salud:
- Vigilancia y monitoreo sanitario con una perspectiva climática: Para anticipar y responder a amenazas emergentes.
- Desarrollo de políticas, estrategias y capacitación continua para el personal de salud: Asegurando que los profesionales estén equipados para los desafíos actuales y futuros.
- Fomento de la innovación, la producción local y la salud digital: Impulsando soluciones sostenibles y accesibles.
Estas áreas clave resuenan directamente con los desafíos que hemos identificado en nuestros indicadores regionales, incluyendo la preparación ante eventos extremos, la mejora de la gobernanza sanitaria, la reducción de inequidades y la crucial necesidad de integrar la salud en todas las políticas climáticas nacionales.

Impulso Financiero y Desafíos Pendientes
Un aspecto fundamental del BHAP es el compromiso financiero para su implementación. La creación de la Climate and Health Funders Coalition, respaldada por diversas fundaciones filantrópicas, ha anunciado un capital inicial de 300 millones de dólares. Este financiamiento representa una oportunidad dorada para América Latina, abriendo puertas a la adaptación, la investigación aplicada y el fortalecimiento de capacidades.
Sin embargo, no todo es positivo. Resulta preocupante la ausencia de representantes del Ministerio de Salud de Perú en la COP30. Este vacío institucional debilita la capacidad de nuestra región para abogar por prioridades sanitarias esenciales en foros de toma de decisiones globales que impactan directamente a nuestra población. Como hemos insistido, la participación activa de los Ministerios de Salud es indispensable y no puede ser relegada.

Balance de la COP30 y el Rol del BHAP
La COP30, lamentablemente, no culminó con los acuerdos ambiciosos que la urgencia climática exige. La falta de un compromiso firme para la reducción progresiva y eventual eliminación de los combustibles fósiles, principal motor del calentamiento global, sigue siendo un obstáculo crítico. La adaptación es vital, pero insuficiente sin avances contundentes en la mitigación. Adaptarse sin mitigar equivale a intentar sofocar un incendio con un vaso de agua.
A pesar de estas limitaciones, el BHAP emerge como un faro de esperanza. Sus tres aportes clave para América Latina son invaluables: valida la evidencia científica construida a lo largo de años, abre nuevas vías para integrar la salud en las estrategias climáticas nacionales y proporciona un impulso político y financiero crucial para acelerar la transición hacia sistemas de salud más resilientes, equitativos y preparados.
En un contexto de crisis climática acelerada, el BHAP marca un antes y un después. Es una oportunidad tangible para transformar las recomendaciones en acciones concretas, asegurando que América Latina fortalezca su protección ante los crecientes impactos del cambio climático en la salud de sus ciudadanos.

Fuente: Infobae