Los gritos, el llanto y la desesperación marcaron los primeros segundos tras el fuerte sismo que estremeció a la provincia de El Oro la noche de este martes, 21 de octubre.
Decenas de personas salieron corriendo de sus casas, mientras otros se abrazaban en las calles sin entender lo que pasaba. “Sentimos que todo se movía, los vidrios sonaban y no sabíamos dónde correr”, contó una vecina del centro de Machala.
El Instituto Geofísico confirmó que el movimiento telúrico alcanzó una magnitud inicial de 6.4, con epicentro a 6.7 kilómetros de Arenillas y una profundidad de 11 kilómetros.
El temblor se registró a las 19:05, sacudiendo con fuerza a Arenillas, cantón de El Oro que fue el epicentro, pero que se sintió en otras ciudades de Guayas, Loja, Azuay y Manabí, además del norte de Perú.
En varios videos difundidos en redes sociales se observa a la gente desalojando edificios y locales comerciales.
En Machala, muchas personas se concentraron en el parque central, mientras que en Santa Rosa y Huaquillas las familias pasaron varios minutos en la calle por miedo a nuevas réplicas.
El ECU-911 informó que no se reportaron daños estructurales ni víctimas en la provincia de El Oro. Sin embargo, los reportes ciudadanos detallan caída de objetos en viviendas y cortes momentáneos de energía eléctrica en sectores del cantón Arenillas.
Las cámaras de seguridad instaladas por el sistema de monitoreo mostraron la reacción inmediata de los ciudadanos. En cuestión de segundos, calles y avenidas se llenaron de personas que buscaban espacios abiertos para resguardarse. (I)