La ruptura de las relaciones entre Daniel Noboa y Verónica Abad empujó a la presentación de un proyecto de enmienda a la Constitución, para fortalecer las funciones de la Vicepresidencia de la República.
La iniciativa la impulsó la asambleísta de Pachakutik, Luzmila Abad. La legisladora plantea enmendar el artículo 149 de la Constitución, que establece las funciones de quien ejerza esta dignidad.
Actualmente, el artículo dice:
“Quien ejerza la Vicepresidencia de la República cumplirá los mismos requisitos, estará sujeto a las mismas inhabilidades y prohibiciones establecidas para la Presidenta o Presidente de la República, y desempeñará sus funciones por igual período. La Vicepresidenta o Vicepresidente de la República, cuando no reemplace a la Presidenta o Presidente de la República, ejercerá las funciones que ésta o éste le asigne”.
La asambleísta plantea modificar el segundo párrafo por el siguiente texto:
«La Vicepresidenta o Vicepresidente de la República, además de las funciones que le asigne la Presidenta o Presidente de la República, tendrá las siguientes funciones propias:
- Representar al país en foros y eventos internacionales de carácter político, económico, social o cultural, según lo determine la política exterior del Estado.
- Coordinar la implementación de programas y proyectos estratégicos de desarrollo nacional, en sectores prioritarios definidos por ley o por el plan nacional de desarrollo.
- Presidir comisiones o consejos interinstitucionales establecidos por ley o decreto ejecutivo para la coordinación de políticas públicas.
- Supervisar y monitorear el cumplimiento de las políticas públicas en las áreas de su competencia, rindiendo informes periódicos al Presidente o Presidenta de la República y a la Asamblea Nacional.
- Promover y garantizar el cumplimiento de los derechos consagrados en la Constitución, con especial énfasis en los derechos de los grupos de atención prioritaria.
El proyecto de enmienda también establece que la Presidenta o Presidente de la República no podrá delegar a la Vicepresidenta o Vicepresidente funciones que impliquen su desvinculación del rol de Vicepresidencia, cualquier otro cargo que la o lo aleje de sus funciones constitucionales».

Desde la posesión de este Gobierno de transición, la vicepresidenta electa Verónica Abad se ha enfrentado a Daniel Noboa, actual presidente-candidato.
El mandatario ha reducido las funciones de Abad, enviándola a Israel, 15 días después de asumir el poder, el 23 de noviembre de 2023. El 23 de diciembre de 2024, dispuso su viaje a Turquía.
Todo para evitar el encargo Presidencial, mientras Noboa hacía campaña para la primera y segunda vuelta.
Y mientras estas órdenes se ejecutaban, el Ministerio del Trabajo abrió un sumario administrativo en contra de Abad, suspendiéndola por 90 días. Pero la medida quedó sin efecto por una acción de protección que otorgó la jueza Nubia Vera a la vicepresidenta.
Aunque las medidas de reparación se cumplieron a medias y Abad nunca pudo regresar a su despacho, en el Centro Histórico de Quito.
Luego, tras una denuncia de la canciller Gabriela Sommerfeld, el juez del Tribunal Contencioso Electoral (TCE), Guillermo Ortega, suspendió los derechos de participación política de Abad, por dos años.
¿Qué plantea la proponente?
Luzmila Abad repasa que en el tiempo que Daniel Noboa ha ejercido como presidente de transición, Verónica Abad ha sufrido persecución política, pues el mandatario ha usado organismos del Estado para perseguirla a ella y a su familia.
Este antecedente, dice la legisladora de Pachakutik, evidencia la necesidad de establecer límites claros en las delegaciones presidenciales para evitar el desarraigo de la Vicepresidencia de sus responsabilidades esenciales.
«La historia reciente demuestra que la falta de definiciones claras en las funciones de la Vicepresidencia ha llevado a tensiones innecesarias entre las autoridades del Ejecutivo, afectando la percepción ciudadana y la confianza en las instituciones», puntualiza.
Asimismo, Abad precisa que la enmienda plantea que, al menos, dos ministerios estén bajo la administración y responsabilidad del o la vicepresidenta, en acuerdo con el presidente de la República.

La propuesta ya fue calificado por el Consejo de Administración Legislativa (CAL) y se envió a la Corte Constitucional, para que emita un dictamen previo de constitucionalidad, antes de continuar con el trámite respectivo.
Es decir, que vuelva al Legislativo para que tramite el proyecto de enmienda.
«Anhelamos que los primeros días de mayo tengamos respuesta de la Corte», aspira la asambleísta. Luzmila Abad recuerda que el proyecto tiene el respaldo de todas las fuerzas políticas de la Asamblea: Revolución Ciudadana; Construye; Partido Social Cristiano; Pachakutik; independientes; e incluso de la misma oficialista Acuerdo Democrático Nacional (ADN).
Radio Piichincha