Las lluvias no dan tregua en la provincia de El Oro. Santa Rosa se convirtió este lunes, 3 de marzo, en el tercer cantón en ser declarado en emergencia, luego del desbordamiento de ríos y canales de aguas lluvias que provocaron inundaciones en varios sectores.
Antes de este nuevo desastre, el 28 de febrero los cantones de Piñas y Portovelo ya habían sido declarados en emergencia por los COE de sus respectivos, debido a los estragos causados por el fuerte temporal invernal.
Desde el 1 de enero hasta el 27 de febrero, la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) ha registrado 57 deslizamientos de tierra, 27 inundaciones, nueve socavamientos, siete colapsos estructurales, cinco hundimientos, dos tormentas eléctricas y hasta un aluvión.
A esta lista de emergencias se suman las afectaciones viales en la parte alta de la provincia, sobre todo en los cantones de Piñas, Balsas y Portovelo, donde la movilidad se ha visto seriamente comprometida.
En Santa Rosa, la tormenta que inició la noche del domingo 2 y se prolongó hasta la madrugada del lunes causó la creciente del río Santa Rosa, que terminó desbordándose e inundando el barrio Primero de Enero.
Calles, viviendas y negocios quedaron bajo el agua, mientras que otros sectores como 29 de Noviembre, Los Helechos y Miguel Concha Álvarez también sufrieron graves anegaciones.
Las principales avenidas de Santa Rosa, entre ellas Sixto Durán Ballén, Filomeno Pesantes y Quito, quedaron cubiertas de agua y lodo, obstaculizando el tránsito y dejando atrapados a decenas de vehículos.
Además, el río Pital también se salió de su cauce, bloqueando el acceso al cantón a la altura de la gasolinera La Victoria, en la parroquia El Retiro de Machala.
La emergencia obligó a la activación inmediata del COE Cantonal, que movilizó personal municipal, bomberos, militares y voluntarios para atender a los damnificados.
Las autoridades trabajan en la limpieza de escombros, la evacuación de familias y el drenaje del agua estancada en varias zonas. Se estima que más de 1.000 familias han sido afectadas por el desastre.
Piñas y Portovelo, que llevan varios días en emergencia, enfrentan un panorama igual de rítico. Las intensas lluvias han provocado derrumbes en carreteras, dejando comunidades aisladas y dificultando la llegada de ayuda humanitaria.
La vialidad en la parte alta de El Oro sigue presentando graves afectaciones. Deslizamientos de tierra han bloqueado tramos importantes, afectando la movilidad en cantones como Balsas, donde el tránsito de vehículos pesados se ha visto restringido.
Maquinarias del MTOP y de los GAD cantonales trabajan sin descanso para despejar las vías y restablecer la conectividad.
Se han habilitado albergues, se entregan kits de alimentos y productos de primera necesidad a las familias afectadas, y se realizan monitoreos constantes para evitar nuevas tragedias.
Fuente: El Universo
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