La Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desaparecidos (Fedefam) denunció la desaparición de cuatro menores en Guayaquil, un hecho que califica como alarmante y violatorio de los derechos humanos. Exige justicia.
Ismael Arroyo (15 años), Josué Arroyo (14), Saúl Arboleda (15) y Steven Medina (11) fueron interceptados el 8 de diciembre por militares mientras regresaban de jugar fútbol.
Según declaraciones del Ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, una patrulla militar los detuvo bajo sospecha de robo y aseguró que posteriormente fueron liberados, sin embargo, nunca llegaron a la Policía ni a sus familias.
La Fiscalía ecuatoriana, tras recibir estas denuncias, inició una investigación por desaparición forzada, allanando la Base Aérea de Taura y confiscando vehículos y dispositivos de los militares involucrados.
Paralelamente, el Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada exigió al Estado ecuatoriano implementar medidas urgentes de búsqueda mediante un plan de acción con cronograma definido.
Fedefam recordó al presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, su responsabilidad de garantizar justicia y transparencia en el marco de los tratados internacionales.
Incluido el compromiso de Ecuador con la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra la Desaparición Forzada.
“Instamos al gobierno a implementar medidas inmediatas para localizar a los niños con vida, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia”, expresó la organización.
En un comunicado emitido en vísperas de Navidad, Fedefam destacó que este caso representa un atentado contra los derechos humanos y la democracia ecuatoriana.
“Solo la verdad y la justicia devolverán la dignidad a la sociedad ecuatoriana”, concluyó la organización, haciendo un llamado a la comunidad internacional para que apoye en la exigencia de respuestas claras e inmediatas.
Radio Pichincha