El líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong-un, visitó de nuevo el jueves y el viernes las zonas afectadas por las inundaciones causadas por lluvias torrenciales en la provincia de Piongan del Norte para inspeccionar las labores de mitigación de las secuelas de la catástrofe natural y reunirse con los residentes locales.




Además, Kim anunció que, mientras duren las obras de reconstrucción, todos los escolares y otros niños de las familias de las provincias afectadas por las inundaciones serán trasladados a Pionyang, donde recibirán atención y educación en un entorno seguro, con todos los gastos por cuenta del Gobierno, subrayando que éste es «el más importante de los asuntos estatales, al que nunca se podrá renunciar, ni siquiera si el cielo se viniera abajo». Añadió que los ancianos, los enfermos, los exsoldados discapacitados y las madres con bebés también serán trasladados a la capital. RT



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