El muro en la frontera entre México y EE.UU. construido durante la presidencia de Donald Trump ha dañado el medio ambiente y lugares que tienen una importancia cultural, informó este jueves la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno estadounidense (GAO, por sus siglas en inglés).
Según el informe, de 72 páginas, las barreras construidas a lo largo de la frontera suroeste de EE.UU. causaron «daños y destrozos significativos» al medio ambiente y a sitios de importancia cultural, obstaculizando la migración de especies en peligro de extinción, erosionando tierras, interrumpiendo el flujo de agua y dañando «irreparablemente» sitios sagrados de tribus.

La GAO también señaló que la construcción del muro fronterizo interrumpió el flujo de agua durante las fuertes lluvias, lo que exacerbó las inundaciones. Además, durante la construcción del muro se desviaron aguas subterráneas del Refugio Nacional de Vida Silvestre de San Bernardino, drenando algunos estanques y amenazando los niveles de agua de otros.

Además, la decisión de la Administración de Joe Biden de suspender la construcción en 2021 también afectó de forma negativa al medioambiente, dejando alguna infraestructura crítica, como tuberías y drenaje de agua incompletas, y causando la muerte de muchos cactus saguaro, que son sagrados para los miembros de Tohono O’odham, que quedaron sin el riego y los cuidados.

La GAO aconsejó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. y al Departamento del Interior –que se encarga de cuestiones de protección medioambiental–, «evaluar las lecciones aprendidas» de sus análisis anteriores sobre el impacto de la barrera y después trabajar juntos para minimizar las consecuencias negativas del muro. RT
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