• septiembre 16, 2021

PROCEDIMIENTO MONITORIO – NO MAS DEUDAS IMPAGAS

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El Proceso Monitorio tiene como objetivo simplificar y acelerar los litigios sobre obligaciones dinerarias de baja cuantía, recordemos que la finalidad de la prueba es establecer una relación entre las partes y la real existencia de la obligación pendiente de pago.

Cabe recalcar que las deudas que podrán entrar en este procedimiento son las que no excedan 50 salarios mínimos vitales, es decir que en el 2021 estamos hablando de cuentas por cobrar que no superen los $20.000 dólares americanos.

Si la deuda NO supera los tres salarios mínimos vitales es decir $1.200 dólares americanos, se llenará un formulario que se descargara de la página del Consejo de la Judicatura, así mismo NO necesita de patrocinio legal alguno, se ingresará por ventanilla de las unidades judiciales y el procedimiento comenzará de manera inmediata, debo indicar que adicional al formulario se adjunta el título ejecutivo o cualquier documento que establezca la obligación acreedor-deudor, de no tenerlo pues se efectuará una declaración juramentada ante un Notario Público que validará la historia en donde nace la obligación entre acreedor y deudor.

Si la deuda existente se encuentra en el rango desde los tres hasta cincuenta salarios mínimos vitales, aquí el procedimiento monitorio consta de fases y será necesario que tenga un abogado que lo represente y realice este procedimiento.

1. Presentación del escrito de inicio- En este se adjuntará título ejecutivo o en su defecto declaración juramentada que demuestre la obligación impaga

2. Admisión o inadmisión por el Juzgado.

3. En caso de admisión, traslado del requerimiento de pago al demandado.

4. Una vez notificado el requerimiento, el demandado puede: Pagar voluntariamente. Tras verificarse el pago, se archivará el asunto. O podría oponerse y esto ocasionaría actividades propias del proceso monitorio.

No obstante, aún visualizando que estamos frente a un procedimiento rápido debemos indicar que un proceso monitorio es de unos 7 meses aproximadamente. Cuando se localiza al demandado, se le dará un plazo de 20 días (naturales) para que pueda, si quiere contestar a la demanda.

Otro, dato distintivo es que, si bien requiere de los elementos de deuda líquida, exigible y de plazo vencido, sin embargo, no es formalmente un juicio ejecutivo, que precisa de similares execciones, concentradas en un documento valor.

En el actual sistema, el juicio monitorio escapa del derecho cartular al prescindir de la exigencia de un título ejecutivo, pero no de la relación fundamental subyacente, generadora de la obligación que vincule a los contrincantes, tal como se establece en el Art.356 del Código Orgánico General de Procesos, al facultar a los ciudadanos a cobrar una deuda determinada de dinero, líquida, exigible y de plazo vencido que no conste en título ejecutivo; siempre y cuando se pruebe la deuda.

Abarca un amplísimo campo de acción en la economía popular, pues las deudas cobrables pueden constar en cualquier documento, firmado por el deudor con cualquier señal física o electrónica; facturas comprobantes de entrega, certificaciones, telefax, documentos electrónicos; cuotas de condominio, asociaciones, establecimientos educativos, matriculas, colegiatura; pensiones de arrendamiento vencidas, remuneraciones mensuales o adicionales de los trabajadores, entre otros; y hasta documentos generados unilateralmente en cuyo caso deberá existir prueba que concurra a demostrar su existencia.

El juicio monitorio se configura como una vía especial. En su primera etapa no existe contradicción y concluye con un mandamiento de pago que sustituye la falta de título ejecutivo, lo que permite afirmar que al menos en esa primera etapa tiene la naturaleza de un procedimiento ejecutivo; sin embargo, si llega a presentarse oposición, se transforma en un juicio de conocimiento, donde se realizarán las actividades propias del proceso monitorio.

Con base en la diferenciación doctrinaria y atendiendo a la jurisprudencia española señalada, se podría afirmar que en el Ecuador el proceso monitorio tiene naturaleza especial o mixta, como hemos dicho; atendiendo las dos posibles fases del procedimiento:

1. Declarativo de ejecución, si el requerido o demandado no manifiesta oposición a las pretensiones del acreedor, es decir en la primera fase el juez, una vez declarada la pertinencia del documento como título de crédito contentivo de obligación dineraria, y si no hay contradicción, ejecuta la orden de pago dictada como primer auto interlocutorio, mismo que surte efectos de cosa juzgada.

2. Y, en una segunda fase, con oposición una vez surgida la controversia, el monitorio se transforma en un proceso simplemente declarativo de tipo documental, en donde el juez, vista la oposición del requerido, debe

obligatoriamente sustanciarla, calificando las excepciones propuestas y valorando las pruebas aportadas, para finalmente, de ser el caso, rechazar , las excepciones, declarar la existencia de la obligación dineraria y disponer la ejecución del mandato de pago o en su defecto, aceptando la oposición, rechazar la pretensión en forma total o parcial.

Como conclusión a todo lo expuesto debemos determinar que la utilización de este procedimiento MONITORIO es una solución efectiva para el cobro de una obligación impaga a la que muchas veces ciudadanos han considerado como DINERO PERDIDO ahora pueden ser exigible.

Acerca del Autor
Abogada de los tribunales de la República del Ecuador, MBA con diplomado en criminalìstica Tatiana Mendieta