• diciembre 1, 2022

Mauricio Salem: Sería irresponsable que por una amenaza o presión, regalemos $ 200 millones de BanEcuador

 Mauricio Salem: Sería irresponsable que por una amenaza o presión, regalemos $ 200 millones de BanEcuador

QUITO (23-11-2022).- Mauricio Salem, presidente del Directorio de BanEcuador, durante una entrevista con El Universo, en su oficina en la Plataforma gubernametnal, sobre las exigencias de condonación de deudas de algunas organizaciones indígenas. Alfredo Cárdenas/ EL UNIVERSO. Foto: Alfredo Cárdenas.

Comparte en tus redes

El presidente del directorio de BanEcuador, Mauricio Salem, explica que tras los análisis realizados sobre una posible condonación de deudas hasta $ 10.000, esta no sería viable pues causaría una afectación de $ 190 millones, más los $ 60 millones que el Banco debió enfrentar con la condonación de deudas de hasta $ 3.000. Propone más bien la alternativa del alivio financiero que es una reestructuración, que le permite al cliente honrar sus deudas con un plazo de diez años y tres años de gracia. Dice que “condonar” es “condenar” al cliente que entra en esa categoría.

¿En qué punto estamos sobre una supuesta condonación de deudas de hasta $ 10.000 que pide la Fenocin? En primera instancia se aprobó la condonación de $ 3.000, luego se habló de un decreto de hasta $ 10.000 y ahora se establece que esto no será viable.

Aquí hay dos aristas, la política y la financiera-técnica. Ha sido público que había un borrador de decreto y eso lo que significa es que siempre hubo una voluntad de atender los pedidos. Pero un decreto contempla la parte jurídica y la técnica que es la valoración del pedido. El pedido era que después de condonar hasta $ 3.000 se pueda analizar la viabilidad de poder condonar de $ 3000,01 hasta $ 10.000. Este análisis se ha cumplido. Una vez que se analizó se vio que no era viable. Sería irresponsable que por una amenaza o presión, nosotros regalemos $ 200 millones del Banco. No se está incumpliendo la ley, pues esta dice: “se podrá” no dice deberá y “hasta”, lo que significa un tope.

¿Ustedes ya condonaron los $ 3.000 y cuánto significó esto en afectación al banco?

Se impactó con $ 60 millones y se benefició a 26.000 clientes. Entonces ahora no entiendo cuál es la incomodidad al respecto. Hemos hecho un análisis responsable y estamos diciendo ahora, al menos en lo que corresponde a BanEcuador, que no es viable. Yo no manejo fondos públicos, sino fondos de la gente y tengo obligación con la gente de la calle: la madre que cobra el bono y deposita en la libreta de ahorros, el joven que hace un crédito y va pagando. Yo no tengo ni licencia, ni autorización para disponer irresponsablemente de esos recursos.

¿Qué se analizó de BanEcuador, cómo se afectaría el banco?

La afectación son $ 190 millones adicionales a los $ 60 millones. Esto significaría una afectación de $ 250 millones que se dejan de gestionar.

¿Al parecer también hay otras exigencias, es así?

La exigencia no es solo condonar las deudas hasta $ 10.000. La exigencia es si debes hasta $ 40.000 que se condone los $ 10.000 y los otros $ 30.000 se reestructuren. Además de darle un nuevo crédito. Esto es un tema que ya no depende del análisis que puedo hacer desde el punto de vista técnico; es algo político que es indebatible. Lo peor es que ahora ya se incorporan otros pedidos con respecto al Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess). He escuchado decir que se condonen deudas del Biess hipotecarias, una barbaridad.

Además se pide que los condonados tengan una calificación A1. ¿Es esto posible?

Nosotros hemos planteado una alternativa válida y responsable: quienes tengan deudas que sean complicadas de honrar hasta $ 10.000, se le da diez años de plazo con tres años de gracia y se vuelven clientes A1. Yo mismo les doy un crédito para que se reactiven. Pero en cambio la propuesta de condonación requiere de una declaración juramentada de que el cliente no tiene nada con qué responderme. Esto es un suicidio para la gente que entra al sistema de condonación. Siempre se dice “condonar es condenar”. Es importante que la gente sepa que cuando alguien condona una deuda, esto significa que ha sufrido un deterioro al patrimonio de manera irreversible que le impide honrar su deuda. Si usted jura ante un notario que está en una situación precaria, cómo yo le puedo aprobar un nuevo crédito.

¿Esto que sucede ahora recuerda de alguna manera lo que había pasado en su momento con el Banco de Fomento?

Esa era la dinámica que se llevaba en el Banco Nacional de Fomento. Y a BanEcuador no lo van a llevar hacia allá las presiones, porque al menos hoy hay gente responsable que sabe que nuestra obligación es cuidar los dineros. El Banco Nacional de Fomento, que ahora está en liquidación, entró en deficiencia patrimonial que lo llevó a una liquidación forzosa. Eso no va a pasar con BanEcuador. Hoy esta institución se está ordenando y ya tenemos $ 679 millones entregados en esta administración a 170.000 personas. Ya hemos superado $ 125 millones en los créditos de 1×30. Hoy $ 100 millones llegan a 50.000 personas, cuando antes $ 100 millones llegaban a una sola persona (en la Corporación Financiera Nacional, por ejemplo). El modelo actual realmente democratiza el crédito. (I)

Fuente: El Universo