• agosto 13, 2022

Independencia de Guayaquil sin actos y con comercio paralizado

 Independencia de Guayaquil sin actos y con comercio paralizado
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Guayaquil, la ciudad que no se detiene, el motor económico, la del bullicio del vendedor callejero, la del comercio intenso, la del vértigo, la que acoge a una mezcla de nacionalidades. Esa ciudad dinámica hoy cumple 199 años de libertad, está a un día de iniciar el año del bicentenario de su independencia y ese hecho lo verá pasar sin festejos, con tensión, con protestas y con todos los efectos de un estado de excepción que rige a nivel nacional.

El aniversario la sorprende con sus calles semivacías, con menos transporte, con negocios cerrados. Y los efectos, las pérdidas, un amargo resultado para esta ciudad que cada día lucha por ser mejor.

Las pérdidas económicas afectan al vendedor de chuzos, de caramelos o huevitos de codorniz hasta al empresario turístico, al comerciante, al transportista, al tendero.

Pedro Monge, vendedor de almuerzos en la Bahía, explicó que en su local de desayunos y almuerzos debe vender $ 300 diarios para pagar a dos cocineros y el arriendo.

Además, hay cuatro jóvenes que salen a vender desayunos y ganan por comisiones, pero no han expendido casi nada en estos días porque los negocios están cerrados.

En el callejón Villamil, a la altura del Dispensario 6 del IESS, vendedoras de bollos, huevos, tortillas y mote se mostraron desanimadas ya que ese centro no dio atención y los pacientes se fueron.

Luis, vendedor de almuerzos a un dólar y de chuzos, contó que no pudo trabajar dos días, intentaron robarle y teme la pérdida de su producto.

De igual manera, la tensión se vive en los comercios formales, como las peluquerías de la calle Chile. Alexis Santillán, dueña de una estética en la Bahía, dijo que debe pagar $ 750 de arriendo, $ 150 de luz, agua e internet, a más de $ 400 a dos colaboradoras venezolanas.

“He abierto solo con una persona a media puerta, la gente ve medio cerrado y se va, en esta inseguridad quién piensa en ir a la peluquería, buscan alimentos y transporte”, lamentó.

Fernando Ruiz, vendedor de calzado en un módulo en la calle Pedro Carbo, estaba intentando ayer ofertar su mercadería, tenía un bate metálico para defenderse de los saqueos.

“Hemos estado en zozobra, no hemos vendido nada, queremos trabajar en paz”, dijo.

En el parque Seminario, o de las Iguanas, un par de vendedores de sombreros y de comida de aves e iguanas permanecían desanimados en ese espacio vacío, de una ciudad que ya no festeja. El gremio hotelero reporta una baja del 80% en reservaciones para estas fechas. 

 Cynthia Viteri, alcaldesa: La democracia no caerá en las calles

La democracia no caerá en las calles  y mucho menos en octubre. Guayaquil por Guayaquil y, como siempre, Guayaquil por la patria también. La ciudad corre peligro y tenemos que evitar que cualquiera aproveche esta situación para cometer desmanes, ni delincuentes ni agitadores pagados. Seguiremos colaborando con la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. A los guayaquileños les costó mucho poner de pie esta ciudad y es nuestro deber,  como Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano, Autoridad de Tránsito Municipal, Bomberos, Justicia y Vigilancia, Mercados, Corporación para la Seguridad Ciudadana, hacer frente al momento más difícil que está viviendo Guayaquil en su historia.

 Pedro Pablo Duart, gobernador: Somos un país de paz y solidario

La historia de nuestro país siempre ha sido pacífica y de conciliación. Hemos sido hermanos que nos hemos abrazado en las tragedias y que juntos hemos salido adelante, apoyando el hombro y buscando siempre el bienestar común. Hemos tenido diferencias, y no siempre hemos pensado de la misma manera, pero esa nunca ha sido una razón para que el Ecuador pierda su esencia pacífica y solidaria. Somos un país de paz.  Hoy es el momento de unirnos como ecuatorianos, dejar de lado las diferencias que nos dividen y pensar en un solo Ecuador que busca tranquilidad para poder trabajar y para construir un país de oportunidades, de futuro y dignidad.

 Carlos Luis Morales, prefecto : El bienestar no debe ser arrebatado

Guayas y su gente está presente para defender con orgullo y civismo la paz, el progreso y el justo derecho a trabajar sin temor al caos, al vandalismo que nos quiere amedrentar. Hoy, 9  de octubre, día de la independencia de Guayaquil, ratificaremos que los guayasenses  somos gente de corazón noble, guerreros que lucharán para evitar que oportunistas busquen destruir lo que con trabajo y esfuerzo hemos logrado. No podemos permitir que el miedo le gane a la razón y que la violencia se convierta en una realidad en las calles. Firmes,  juntos y con la frente en alto velaremos porque el respeto a la vida, el derecho al progreso y al bienestar de nuestros hijos no sea arrebatado por el odio y desunión. (I)

Fuente: El Universo